Una baraja de cartas destaca las aportaciones de 54 mujeres en la historia de la Comunidad Valenciana

La iniciativa del profesor de la UJI Enric Ramiro ha contado con el apoyo y las ilustraciones de la filóloga Meritxell Girbés

Una baraja de cartas destaca las aportaciones de 54 mujeres en la historia de la Comunidad Valenciana
06/03/2021 -

El profesor del Grupo de Didáctica de la Imagen y el Patrimonio (DIMPA) de la Universitat Jaume I de Castelló Enric Ramiro ha creado una baraja de cartas sobre mujeres en la historia de la Comunidad Valenciana con el propósito de visibilizar y dar a conocer sus aportaciones en diferentes campos profesionales dentro del actual territorio de la Comunidad Valenciana. Las ilustraciones y la revisión lingüística han sido realizadas por la joven algemesinenca Mertixell Girbés. El proyecto ha visto la luz gracias a la Mancomunidad de la Ribera Alta que ha tenido la iniciativa de editarlo.

La investigación que se ha materializado en 54 mujeres ordenadas cronológicamente está en marcha desde hace más de una década. Se han realizado búsquedas bibliográficas y por Internet, revisando trabajos de doctorado, máster o estudios temáticos o monográficos por épocas o colectivos concretos. Además de las aportaciones de todas las personas con las que se ha contactado, también se ha realizado una investigación con libros, calendarios u opúsculos de todo tipo.

«Al final fueron tantas las personas y propuestas a tener en cuenta que el problema se transformó, afortunadamente, en cómo seleccionar todos los nombres de valencianas que había», explica el profesor Ramiro. Se ha establecido un orden diacrónico que empieza con la singular empresaria romana Viria Acte en el siglo I en la Valentia romana. De hecho, «no hemos encontrado referencias documentales anteriores de mujeres que habitaron en lo que hoy son tierras valencianas porque hay un continuo cambio de dominación, culturas, religiones y costumbres sin fronteras definidas», comenta el autor de la baraja.

En la lista de las 52 cartas y dos comodines en la que «son todas las que están pero no están todas las que son» se ha tenido en cuenta la distribución geográfica a lo largo del territorio valenciano, repartidas en varias épocas a lo largo de veinte siglos, así como una distribución entre diferentes profesiones a las que se ha tenido acceso «evitando hacer hincapié en las clases más poderosas, que son las más presentes en la historia», comenta el profesor Enric Ramiro. Así pues, se ha dado presencia a personajes singulares de nuestra historia con un marcado cariz social como médicas y matronas, guerrilleras, activistas, poetisas o tejedoras, entre otras, sin olvidar las figuras más representativas de la realeza.

Hay celebridades como Alarudhia que dominaba el arte de la métrica en lengua árabe, con una memoria prodigiosa y gran capacidad para enseñar; Margarida Borràs, icono del colectivo LGTBI; Elionor Esparça, judía conversa quemada por la Inquisición junto a su esposo el médico Lluís Alcanyís; o Concepción Alexandre, médica ginecóloga y precedente del movimiento feminista, entre otros. Y también, otras figuras más recientes como Dorotea y Margarida, hijas de Joan de Joanes y desconocidas artistas; Rosa Trincares, activista a favor del valenciano y la mujer en el siglo XVIII; mecenas como Eugenia Viñes; cantantes como Concha Piquer; compositoras comprometidas como Matilde Salvador o escritoras como Isabel-Clara Simó.

La baraja «aporta datos históricos innegables de personajes femeninos de la historia valenciana que son significativos y dignos de conocerse» y «son personas que han hecho aportaciones interesantes a la evolución de las tierras que hoy conforman el País Valencià o destacan, positivamente o negativamente, en el transcurso de nuestra historia», asegura Ramiro. La iniciativa ha contado con la colaboración de la Federació d’Escola Valenciana-Entitats per la Llengua y la Fundación Enric Soler, así como de las universidades de la Comunidad Valenciana.

Las cartas permiten jugar a todos los juegos que posibilitan las cartas francesas y las españolas. Por eso cada naipe tiene en el extremo superior de la izquierda el símbolo de la carta española y en el extremo inferior de la izquierda, el símbolo de la carta francesa. Si se opta por algún juego de la segunda opción se juega con todas las cartas, y si se hace por la primera, simplemente hay que quitar los 10 de la baraja que por eso no tienen el símbolo español donde corresponde.

Además, la baraja se puede usar para hacer trucos de matemagia como se ofrecen en algunos libros al estilo de 50 juegos de matemagia automáticos editado por el Ayuntamiento de Castelló de la Plana. También pueden adaptarse a diferentes contenidos de todas las materias escolares y a cualquier contenido que interese. «Solo la creatividad o la imaginación pueden ser un límite a la puerta abierta que nos ofrece este recurso, que tiene como objetivo principal contribuir a la igualdad de género, mostrando referencias femeninas de nuestra historia», asegura Enric Ramiro.

En definitiva, un material enriquecedor para el mundo de la educación y también en lo social, de cariz lúdico y transversal que, de forma subliminal, permite una aproximación al 50% o más de una historia que no es conocida, realizada por mujeres valencianas, donde hay tanto por descubrir, disfrutar e investigar. «Ahora es el turno de los medios de comunicación e instituciones públicas y privadas de difundir estos estudios a las nuevas y no tan nuevas generaciones», concluye Ramiro.

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