Castellón ha celebrado este martes el pleno extraordinario que ha aprobado el presupuesto que marcará la gestión municipal en 2026. Las cuentas consolidadas superan por primera vez los 253 millones de euros y ha salido adelante con los votos del equipo de gobierno, integrado por Partido Popular y Vox, frente al rechazo de los grupos de la oposición, PSOE y Compromís.
Junto al presupuesto, la sesión también ha dado luz verde a las plantillas del personal funcionario, laboral fijo y eventual, así como a las de los organismos autónomos municipales.
El debate presupuestario se ha desarrollado en un clima político marcado por la confrontación entre modelos de ciudad. Mientras el gobierno ha defendido el carácter "expansivo y transformador" de las cuentas, la oposición ha cuestionado tanto las prioridades como el discurso fiscal que las acompaña.
Más allá de las discrepancias, el documento aprobado fija el marco económico con el que el consistorio afrontará un año clave en materia de inversiones, servicios públicos y desarrollo urbano. Así, la alcaldesa Begoña Carrasco ha enfatizado que el presupuesto de 2026 es “mucho más que una cifra” y lo ha presentado como “la hoja de ruta de una ciudad que ha recuperado la confianza y vuelve a pensar en grande”.
Tal y como ha señalado la primera edil, las cuentas se apoyan en varios ejes estratégicos que, a su juicio, definen la acción del actual gobierno: reducción de impuestos, refuerzo de los servicios, seguridad, vivienda y empleo. “Queremos mejorar la calidad de vida y el bienestar de los vecinos y vecinas, y recuperar la capitalidad social para que Castellón vuelva a ser una ciudad viva”, ha afirmado.
El empleo como eje prioritario
Uno de los capítulos más destacados del presupuesto es el dedicado a políticas de empleo. Carrasco ha subrayado que la ciudad se encuentra en un momento “históricamente positivo” desde el punto de vista laboral, con una tasa de paro por debajo del 10% y cerca de 103.000 cotizantes a la Seguridad Social, la cifra más alta desde 2003. En este contexto, el presupuesto reserva 5,8 millones de euros para programas de fomento del empleo.
Entre las medidas previstas figuran más de una veintena de acciones de Formación a la Carta, desarrolladas en colaboración con empresas, que según la alcaldesa superan el 56% de inserción laboral. También se mantiene el Plan Propio de Empleo, que reservará hasta un 11% de las plazas a personas con discapacidad. “Las oportunidades deben llegar a todos”, ha defendido Carrasco, insistiendo en que el crecimiento económico debe tener un carácter inclusivo.
Fiscalidad y respuesta al ‘basurazo’
La reducción de la presión fiscal ha vuelto a ser uno de los argumentos centrales del equipo de gobierno. Por tercer año consecutivo, el presupuesto contempla una bajada del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) urbano, que en 2026 será del 2%. Con ello, la rebaja acumulada alcanza ya el 8%, acercándose, según el ejecutivo local, al objetivo del 10% prometido para la legislatura.
A esta medida se suman el mantenimiento de la supresión de la tasa de terrazas para la hostelería y la reducción del impuesto de circulación. A su vez, en el apartado de bonificaciones vinculadas a la tasa de residuos, Carrasco ha anunciado descuentos de hasta el 50% del recibo para quienes utilicen los ecoparques municipales al menos siete veces al año, además de una bonificación adicional del 3% por domiciliar el pago.
Vivienda, limpieza y seguridad
El presupuesto de 2026 refuerza la apuesta por la vivienda como uno de los grandes retos de la legislatura. El gobierno municipal prevé la disposición de suelo en hasta cinco zonas de la ciudad —Censal, Soler i Godes, Riu Sec, Donoso Cortés y Gran Vía— para la construcción de unas 3.800 viviendas, más del 40% de ellas de protección pública.
Además, está previsto el inicio de las obras de 123 viviendas de protección pública impulsadas por la Generalitat en Censal y la culminación de más de 500 actuaciones de rehabilitación dentro del Plan de Barrios.
En paralelo, se pondrán en marcha ayudas al alquiler joven, se continuará ampliando el parque municipal de vivienda social y se creará un programa para conectar a personas mayores en situación de soledad no deseada con jóvenes que buscan alojamiento.
Otros ámbitos que concentran una parte significativa del gasto son la limpieza, el transporte y la seguridad. El contrato de limpieza urbana se amplía hasta los 26 millones de euros y permitirá renovar progresivamente los contenedores a partir del primer trimestre de 2026.
En transporte público, se prevé la activación de un nuevo contrato superior a los 180 millones de euros tras el verano, así como la puesta en marcha de la nueva línea del TRAM hasta la playa en Semana Santa. En materia de seguridad, el objetivo es alcanzar los 300 agentes de la Policía Local, una cifra que no se lograba desde hace años.
Inversiones y proyectos de ciudad
El concejal de Hacienda, Juan Carlos Redondo, ha destacado que el presupuesto municipal del Ayuntamiento asciende a 239,3 millones de euros, un 9,78% más que en 2025, y que el incremento global alcanza el 9,14% al sumar los organismos autónomos. “Son las mayores cuentas de la historia de Castellón”, ha afirmado, agradeciendo el trabajo de los técnicos municipales.
Especial énfasis ha puesto Redondo en el capítulo de inversiones reales, que alcanza casi los 20 millones de euros, un 40,6% más que el año anterior. Parte de esta cantidad procede de fondos europeos y se destinará a proyectos como la reforma del Mercado Central, La Pérgola, la Manzana Albinegra, el Censal Parc, la renaturalización de plazas y los corredores verdes en calles comerciales.