Después del polémico “basurazo” de 2025, que dobló el recibo de residuos en Castellón, los vecinos reciben un alivio económico: la tasa de basura de 2026 ofrece reducciones de hasta el 50% para quienes participen activamente en el reciclaje. La medida, aprobada por el pleno municipal, busca incentivar hábitos sostenibles y al mismo tiempo premiar a los ciudadanos más comprometidos con el medio ambiente.
Los descuentos se aplicarán en función de las visitas a los ecoparques de la ciudad realizados por cada vecino. Aquellos que acudan hasta seis veces durante el año podrán descontar un 30% de la tasa, mientras que quienes alcancen siete o más visitas obtendrán un 50% de reducción. La iniciativa incluye tanto los ecoparques fijos como los móviles repartidos por Castellón, y se mantendrá también para 2027, consolidando un modelo de incentivos a largo plazo.
Así, los castellonenses tienen todo el año para planificar sus visitas y llevar muebles, electrodomésticos y otros enseres al ecoparque más cercano, acreditando cada viaje para poder descontar la tasa al momento del pago. Para los inquilinos, el Ayuntamiento ha ampliado el plazo hasta el 1 de marzo de 2026, aceptando todas las visitas realizadas en 2025 y hasta esa fecha, lo que permite que puedan beneficiarse de los descuentos aunque no sean propietarios del domicilio.
Además, a finales de este año se pondrán en marcha contenedores inteligentes a los que se podrá acceder con la tarjeta ciudadana, un sistema que premiará directamente a quienes más reciclen y fomentará hábitos sostenibles de manera continua.
Otras bonificaciones
El consistorio también mantiene otras ventajas para reducir la carga de la tasa. La domiciliación del recibo permitirá un pequeño descuento adicional, mientras que las familias numerosas podrán acogerse a cuotas superreducidas. Por su parte, las empresas que gestionen sus propios residuos podrán recibir bonificaciones de hasta el 20% si acreditan su cumplimiento antes del 31 de marzo de 2026, fomentando la responsabilidad ambiental en el ámbito empresarial.
Además, el Ayuntamiento ha decidido mantener en 2026 la suspensión de la tasa de terrazas por tercer año consecutivo, brindando un respiro a bares, cafeterías y restaurantes afectados por las obras de la zona de bajas emisiones. Esta medida garantiza que los negocios puedan continuar ofreciendo el servicio en sus terrazas, contribuyendo a la actividad económica y a la vida urbana de la cidad.
Con todas estas medidas, el Ayuntamiento de Castellón busca consolidar un modelo de gestión de residuos sostenible, premiar a quienes adoptan hábitos responsables y, al mismo tiempo, aliviar la economía de las familias y empresas. Reciclar ya no es solo un gesto ambiental: se traduce en un beneficio económico tangible para quienes se comprometen con la ciudad y el medio ambiente.