Desde este lunes, el TRAM de Castellón ha comenzado a circular por un itinerario alternativo en el centro de la ciudad debido a las obras de reparación de la plataforma reservada, que afectan a tres paradas clave: Borrull, Puerta del Sol y Rey Don Jaime. Esta primera fase de trabajos se mantendrá hasta el 26 de febrero, mientras que la segunda etapa está programada entre el 13 de abril y finales de mayo, con afecciones previstas en varios tramos del bucle central.
El desvío provisional obliga a los trolebuses a compartir calzada con el resto del tráfico en calles del centro histórico, incluyendo la avenida Casalduch, Orfebres Santalínea, Lepanto, ronda Mijares y la plaza de la Independencia, donde retoman su recorrido habitual en dirección a la UJI. En sentido inverso, hacia el Grao, los vehículos circulan desde Ribalta hacia Zaragoza, entran en Colón y salen por Cardona Vives hasta la avenida del Mar.
La Generalitat Valenciana, como titular del servicio, ha instalado señalización específica para orientar a los usuarios y minimizar las molestias durante el tiempo que duren los trabajos. La inversión en esta intervención alcanza 1,3 millones de euros, destinada a resolver los problemas de fatiga detectados en el bucle central, especialmente en los tramos compartidos con otros vehículos de servicio y alrededor de las paradas, donde el paso constante de trolebuses había acelerado el desgaste del pavimento.
Un proyecto realizado en dos etapas
Para garantizar el correcto desarrollo de las obras y garantizar el transporte en fechas señaladas, los trabajos se realizarán divididos en dos etapas diferenciadas. Así, la primera fase se centra en el tramo más deteriorado de Rey Don Jaime, donde las losas de adoquín levantadas habían generado inconvenientes tanto a peatones como a los propios usuarios del TRAM.
La obra consiste en retirar 13 centímetros de la plataforma existente, compuesta por una base de arena y adoquín, y sustituirla por un firme de aglomerado en tres capas, más resistente y duradero. El acabado superficial contará con un tratamiento texturizado y pintado que imitará el aspecto del adoquín, preservando así la estética histórica del centro de Castellón.
La segunda fase, que arrancará el 13 de abril, afectará al tramo comprendido entre la plaza Cardona Vives y Borrull, así como a calles como Zaragoza, Gobernador y Campoamor. Durante esta etapa, los desvíos implicarán que el TRAM circule por la ronda Magdalena y diversas calles del centro hasta reincorporarse a su trazado habitual en la plaza de la Independencia, afectando ambos sentidos del recorrido, especialmente en el trayecto UJI–Grao. Entre el 26 de febrero y Semana Santa, las obras se suspenderán temporalmente para facilitar la movilidad de vecinos y visitantes durante las festividades.
Con estas actuaciones, el TRAM de Castellón se prepara para ofrecer un servicio más eficiente y seguro, mejorando la experiencia de los usuarios y garantizando la conservación del bucle central, uno de los elementos más emblemáticos del transporte urbano de la ciudad. La Generalitat subraya que estas mejoras buscan prolongar la vida útil de la infraestructura y combinando funcionalidad con conservación patrimonial.