Almassora

La Rompida de la hora de Almassora: Un estruendo de devoción que conmueve la Semana Santa de Castellón

La presidenta Marta Barrachina destaca la singularidad y el profundo sentimiento de esta tradición, declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial, que reúne a cientos de tambores y miles de personas en la Plaza Mayor.

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Rompida de la Hora de Almassora

La madrugada entre el Jueves y el Viernes Santo en Almassora se transforma en un epicentro de fervor y tradición. El silencio de la noche se rompe de manera sobrecogedora con el estruendo unánime de bombos y tambores, un sonido que no solo anuncia la Pasión de Cristo, sino que también palpita en el corazón de miles de asistentes. Este evento, conocido como la Rompida de la Hora, es una de las manifestaciones más emblemáticas y sentidas de la Semana Santa en la provincia de Castellón, atrayendo a multitudes y consolidándose como un pilar cultural y religioso.

La presidenta de la Diputación Provincial de Castellón, Marta Barrachina, estuvo presente en esta conmovedora cita, subrayando la profunda resonancia de la tradición. Su participación resalta el apoyo institucional a una celebración que cada año congrega a la comunidad y a visitantes, deseosos de experimentar esta singular expresión de fe y cultura.

El epicentro de la emoción en la Plaza Mayor

La Plaza Mayor de Almassora se convierte en el escenario principal de esta ceremonia, donde la emoción, la devoción y un profundo recogimiento se entrelazan. Tras el solemne toque de las campanas de la iglesia de la Natividad de Nuestra Señora, la agrupación Tambors de Passió lidera un concierto percusivo que simboliza la muerte de Jesús. Este año, la Germandat dels Cavallers de la Conquesta fue la invitada de honor, un reconocimiento a su 75.º aniversario, añadiendo un matiz especial a la ya de por sí significativa jornada y reforzando los lazos entre distintas entidades culturales de la región.

Marta Barrachina enfatizó la singularidad de esta experiencia, afirmando que “Una de las celebraciones más emblemáticas de nuestra Semana Santa que ha convertido la plaza Mayor de Almassora en un escenario de emoción, devoción, fe y recogimiento”. La dirigente provincial, visiblemente conmovida, destacó la participación de cerca de 300 bombos y tambores que, con su ritmo incesante y coordinado, crean una atmósfera única e inolvidable para los miles de asistentes que llenan cada rincón de la plaza.

Una experiencia sensorial y espiritual

La presidenta de la institución provincial insistió en que la Rompida de la Hora trasciende la mera observación. “La Rompida de la Hora es una experiencia que hay que vivirla, un acto que convierte a la Semana Santa de nuestra provincia en algo único”, declaró. Y añadió con énfasis: “no solo es escuchar, es sentir la vibración de los bombos y tambores retumbando en el cuerpo”. Esta descripción captura la esencia de un evento que apela directamente a los sentidos y al espíritu colectivo, generando una conexión profunda entre los participantes y el significado de la Semana Santa.

Este acto simboliza la unión entre la tradición arraigada, la identidad local y un sentimiento colectivo que se renueva cada año. La fuerza de los tambores y bombos no es solo sonora; es una manifestación de la fe y la memoria histórica de un pueblo que mantiene vivas sus costumbres con fervor y orgullo.

Reconocimiento a la labor de Tambors de Passió

Barrachina también quiso reconocer el esfuerzo y la dedicación de la agrupación Tambors de Passió, artífices de la organización de este magno evento. “El gran trabajo que realizan, año tras año, para organizar este evento, uno de los más representativos de nuestra tierra, que llena de valor y riqueza la Semana Santa de la provincia”, expresó, elogiando su compromiso con la preservación y difusión de esta tradición. Su labor es fundamental para que la Rompida de la Hora mantenga su esplendor y su capacidad de emocionar a nuevas generaciones.

Patrimonio cultural y turístico de Castellón

La Rompida de la Hora de Almassora no es solo un acto religioso; es un patrimonio cultural vivo que define la identidad de la provincia. Declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial, esta celebración es un testimonio de la rica historia y las profundas raíces de la Semana Santa castellonense. Su valor reside en múltiples aspectos:

  • Historia: Refleja siglos de devoción y costumbres transmitidas de generación en generación.
  • Música: El ritmo de los bombos y tambores crea una banda sonora única e inconfundible.
  • Patrimonio: Constituye un legado cultural inmaterial de incalculable valor para la región.

“Es historia, música y un gran patrimonio capaz de emocionarnos a todos desde el primer toque”, concluyó la máxima representante de la institución provincial, resumiendo la profunda huella que deja en quienes la presencian y la importancia de su conservación para el futuro de las tradiciones de Castellón.