La borrasca Harry ha dejado una huella visible en varias localidades del litoral castellonense, provocando daños importantes en infraestructuras, paseos marítimos y zonas de playa, así como arrastrando arena y restos que ya están siendo retirados por los equipos de limpieza. Localidades como Almassora, Nules o Peñíscola han sufrido los efectos más severos, mientras que en otras los operarios municipales trabajan desde primera hora de la mañana para restablecer la normalidad.
En Vinaròs, la Brigada Municipal y la empresa concesionaria de limpieza viaria han iniciado un operativo intensivo para retirar piedras, arena y otros restos que el temporal ha arrastrado hasta las calles y paseos del municipio. El martes, el fuerte oleaje obligó a cortar la circulación en varios tramos de la Costa Norte y Costa Sur como medida preventiva, y ahpra los trabajos buscan restablecer la movilidad cuanto antes.
El concejal de Obras y Servicios, Josué Brito, ha detallado que las labores han comenzado en la Costa Sur, específicamente en la avenida de Pau Béjar, que se vio afectada en varios tramos por el oleaje. “Una vez finalicen estas tareas, continuaremos esta misma mañana en la Costa Norte, priorizando la playa del Saldonar y camino Boverals, así como el resto de zonas afectadas por el temporal”.
En Almassora, las consecuencias del temporal también han sido significativas. El Ayuntamiento ha activado un operativo especial de limpieza que utilizará maquinaria especializada para retirar sedimentos y restos acumulados en el paseo marítimo y la franja costera. La alcaldesa, María Tormo, ha destacado que la playa “vuelve a sufrir las consecuencias de temporales cada vez más agresivos”, y reclamó al Gobierno de España ayudas extraordinarias para cubrir los costes de reparación y prevención.
“La fragilidad de nuestro litoral es evidente y necesitamos actuar con urgencia. Los ayuntamientos no podemos afrontar solos estas situaciones”, subrayó Tormo, insistiendo en la necesidad de desbloquear el proyecto de regeneración de Pla de la Torre.
En Peñíscola, los daños han sido igualmente graves. Según fuentes municipales, el temporal ha destruido aproximadamente el 90% de las pasarelas y la infraestructura de madera de la playa, afectando principalmente a la zona norte. Además, el paseo marítimo ha quedado cubierto de arena y restos arrastrados por el mar, por lo que se están llevando a cabo labores de limpieza para permitir el acceso seguro de vecinos y turistas.
Por su parte, el alcalde de Nules, David García, ha denunciado que el municipio ha vuelto a sufrir la “indefensión” histórica que enfrenta frente a Costas, tras constatar que la falta de regeneración de gran parte de la playa ha permitido que el temporal arrase pasarelas y escaleras de acceso a viviendas de primera línea.
El impacto de la borrasca Harry también ha llegado a Almenara, con la zona sur de la Playa Casablanca gravemente afectada por el temporal. La alcaldesa, Estíbaliz Pérez, ha exlicado que el episodio ha causado daños en infraestructuras, vegetación y espacios protegidos, además de intensificar la regresión del litoral en un área que ya venía sufriendo los efectos de anteriores temporales.
Pérez ha hecho hincapié en la urgencia de construir espigones que estabilicen y protejan el litoral sur del municipio, destacando que la eficacia de estas estructuras ya se ha comprobado en la zona norte de la playa. Asimismo, reclama la remodelación completa del paseo de madera, proponiendo un trazado más moderno, sostenible y resistente que pueda soportar futuros temporales.
La borrasca Harry pone de relieve la vulnerabilidad de las costas castellonenses frente a temporales cada vez más intensos. Mientras los municipios trabajan contrarreloj para limpiar playas, paseos y avenidas, las autoridades locales insisten en la necesidad de contar con apoyos del Gobierno central, tanto en forma de ayudas económicas como de actuaciones estructurales, que permitan garantizar la seguridad de vecinos, turistas e infraestructuras.
Con la llegada del buen tiempo y la previsión de incremento del turismo en la zona, la recuperación de playas e infraestructuras se convierte en una prioridad urgente. Los operativos municipales continuarán en las próximas horas adaptando su actuación según la evolución del mar, con el objetivo de devolver la normalidad a los municipios afectados y minimizar el impacto del temporal.