Los vecinos de Burriana podrán hacer sus compras en el Mercado Municipal sin preocuparse por el reloj. El recinto estrena un sistema de taquillas frigoríficas de última generación que permitirá recoger productos frescos o congelados en cualquier momento del día, manteniendo intacta la cadena de frío. La iniciativa, financiada con una inversión de unos 18.000 euros, busca modernizar las instalaciones y ofrecer un servicio más cómodo y adaptado al ritmo de vida actual.
El nuevo sistema se integra dentro del plan de modernización del mercado y está pensado tanto para los comerciantes como para los clientes. Su funcionamiento es sencillo: tras realizar la compra en el puesto, el vendedor deposita el pedido en una de las taquillas refrigeradas.
El comprador recibe un código digital con el que puede acceder al compartimento a cualquier hora, incluso fuera del horario comercial. De esta forma, quienes trabajan o no pueden pasar por el mercado durante la mañana disponen ahora de una alternativa práctica y segura.
Digitalización del comercio local
La concejala de Comercio, Suni Fandos, destaca que esta medida “rompe la barrera del tiempo y refuerza el vínculo entre el cliente y el mercado tradicional”. Según explica, “las taquillas permiten hacer la compra a cualquier hora y recogerla cuando mejor convenga, garantizando siempre que el producto mantiene las condiciones óptimas de temperatura”.
Con esta actuación, el Ayuntamiento da un paso más en la digitalización del comercio local. El sistema de taquillas es completamente automatizado y controlado por sensores que regulan la temperatura y registran la entrega y recogida de cada pedido. Además, cuenta con un sistema de aviso al móvil del cliente en el momento en que su compra está lista para ser retirada.
Esta inversión se suma a las actuaciones que en los últimos dos años han transformado el Mercado Municipal, con más de 100.000 euros destinados a su renovación. Entre las mejoras se incluyen la restauración de la fachada diseñada en 1930 por el arquitecto Enrique Pecourt, la instalación de fibra óptica, la integración en la red municipal de internet y la creación de nuevos espacios gastronómicos.
El objetivo, según Fandos, es consolidar el mercado como el gran referente de producto fresco y gastronomía de la Plana Baixa. “Modernizarlo no es solo una cuestión estética, sino una forma de garantizar su futuro y apoyar a los vendedores que mantienen vivo el corazón comercial de Burriana”, concluye.