Aumentan los casos de sumisión química mediante “pinchazo” en Castellón

Existe gran preocupación en fiestas y festivales por este nuevo método de agresión sexual

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Imagen del festival Arenal Sound de Burriana
Imagen del festival Arenal Sound de Burriana
Las agresiones sexuales están aumentando considerablemente en estos últimos tiempos. Ahora ha llegado un nuevo método de violencia, la sumisión química mediante el pinchazo con agujas. En la Comunidad Valenciana ya hay en marcha cinco investigaciones, mientras se suceden los testimonios de distintas personas que dicen haber sufrido esta agresión.El último caso conocido ha sucedido en el festival Arenal de Burriana, pues se ha notificado que al menos tres chicas han sufrido un pinchazo en el festival, y todas han tenido que ser atendidas en el Hospital de La Plana durante los conciertos del festival más importante de la Comunidad Valenciana.Este caso se suma al primer conocido en la provincia de Castellón, el caso de una chica que fue sometida a esta agresión durante el Festival Internacional de Benicàssim (FIB) el pasado 2 de agosto. Se trata de una joven de Dènia, que notó un pinchazo en su brazo durante la celebración del festival, pero que en análisis posteriores no apareció ningún tipo de sustancia tóxica que puede deberse a la rápida disolución en la sangre de la sustancia utilizada.El otro caso conocido ha sucedido durante la celebración de las fiestas de la Vall d’Uixó, donde al menos 6 chicas han tenido que ser atendidas en el centro de salud durante la madrugada del domingo después de sentir que les habían pinchado. Según un comunicado del ayuntamiento de la localidad, todas las chicas dieron negativo en el test de toxicología. A estos casos se le suman los sucedidos en otras partes de la comunitat como en el municipio valenciano de Xàtiva.

Sumisión química: ¿en qué consiste?

La sumisión química es un nuevo método de agresión sexual que se realiza mediante el pinchazo de alguna sustancia tóxica en el cuerpo de las víctimas. Normalmente la sustancia introducida suele ser GBH, popularmente conocido como Éxtasis Líquido, o Burundanga, sustancias de rápida disolución en la sangre y que impiden su detección por los equipos médicos cuando se acude.Las personas afectadas por este método notan en poco tiempo mareos y malestares, que pueden acabar en pérdida de la consciencia, y que puede agravarse si antes se ha bebido alcohol u otras sustancias. Este desconocimiento que sufre la víctima tras el pinchazo es aprovechado por los agresores sexuales para abusar de la misma aunque, afortunadamente, no se tiene constancia de que haya sucedido ningún abuso sexual en la comunidad.

Protocolo de actuación

Ante el aumento de casos, la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Públic está elaborando un protocolo para actuar de forma coordinada ante la sumisión química. La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, destacó ayer que “las Fuerzas y Cuerpos del Estado ya están trabajando para prevenir que se registren casos de una supuesta técnica de sumisión química en la autonomía” aunque de momento “no se ha registrado ningún delito de este tipo de momento”.En caso de sospechar ser víctima de sumisión química por pinchazo, las autoridades aconsejan llamar al 112, denunciar y acudir cuanto antes mejor en un centro sanitario para someterse sin demora al correspondiente análisis toxicológico. El personal médico valorará si hace falta además activar el protocolo de profilaxis por exposición al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), causando del sida, u otros, responsables de la hepatitis.Además, se pide a las víctimas ir siempre acompañadas; y a los amigos y amigas de las mismas no perder nunca de vista si se cree que ha sido agredida mediante los pinchazos.
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