Las fiestas de la Magdalena 2026 han dejado un balance positivo en términos de convivencia, con una notable reducción de las molestias por ruido en la vía pública. Durante los nueve días de celebraciones, las quejas vecinales han continuado su tendencia a la baja, alcanzando su cifra más reducida de los últimos años y evidenciando una mejora en el equilibrio entre ocio y descanso.
Este descenso se enmarca en la aplicación de nuevas medidas orientadas a proteger el descanso vecinal, como la limitación de los niveles sonoros o el establecimiento de franjas horarias sin actividad musical. La Policía Loca destacada que la evolución de los datos confirma una progresiva adaptación a unas normas que buscan unas fiestas más "sostenibles y respetuosas".
En 2024 se registraron un total de 358 llamadas por ruidos durante los nueve días de fiestas, cifra que descendió a 304 en 2025 y que ha vuelto a bajar en 2026 hasta las 283. Esto supone una reducción del 7% respecto al pasado año y de cerca del 21% si se compara con 2024, confirmando la eficacia de las medidas adoptadas y consolidando una tendencia a la baja en las molestias vecinales durante uno de los periodos festivos más intensos.
En total, se han impuesto 23 sanciones por superar los niveles de decibelios permitidos. En todos los casos, los agentes municipales realizaron un aviso previo sin sanción para instar a reducir el ruido. La denuncia únicamente se ha interpuesto cuando, tras esa advertencia, "se ha comprobado que se mantenía el incumplimiento", señalan desde la Policia Local.
Nuevas medidas de conciliación del descanso vecinal
El descanso vecinal durante las fiestas se ha fomentado con la reducción a un máximo de 80 decibelios a las actuaciones que no fueran en directo, además de fijar una franja de parada obligatoria entre las 15:00h y las 17:00 horas. Asimismo, las actividades musicales situadas en zonas próximas al recorrido de los desfiles debían cesar, en respeto a los actos incluidos en la programación oficial.

El concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, ha puesto en valor “el trabajo de la Unidad de Policía Administrativa, que este año ha sido reforzada con el objetivo de intensificar el control de las quejas por ruido”. En este sentido, ha subrayado que “garantizar el descanso vecinal y compatibilizarlo con el ocio ha sido una prioridad durante estas fiestas”.
Asimismo, Ortolá ha agradecido “la labor realizada por los agentes” y ha señalado que este servicio preventivo de control de espectáculos y actividades ha estado integrado por dos oficiales y cuatro agentes, bajo la coordinación de un intendente de la Policía Local. Su función principal ha sido velar por el cumplimiento de las autorizaciones en materia de horarios, consumo y niveles de ruido, así como atender cualquier incidencia que pudiera surgir.
Menos incidencias
Por otro lado, los servicios relacionados con Gaiatas se han reducido en un 43%. El concejal de Seguridad y Emergencias ha atribuido ese "gran dato" “a la implicación y colaboración de las Gaiatas de la ciudad, cuya coordinación con la Policía Local ha sido "clave" para garantizar el descanso vecinal.
A su vez, los servicios vinculados a collas y otros locales privados han descendido un 6,1%. En cuanto a las inspecciones realizadas, no se han detectado incidencias graves y, en la práctica totalidad de los casos, las collas han mostrado una actitud de colaboración y comprensión hacia las medidas adoptadas por la Policía Local durante las fiestas.
No obstante, en referencia a otros requerimientos atendidos por la Unidad de Policía Administrativa, estos han aumentado un 25,5% dentro del apartado genérico de actuaciones. La mayoría de estas intervenciones han estado relacionadas con labores de colaboración asistencial, especialmente con servicios sanitarios y otros servicios públicos que han requerido el apoyo de esta unidad.
Unas fiestas seguras
Ortolá ha asegurado que “las fiestas de la Magdalena han sido tranquilas y seguras”, destacando además que “no se ha producido ningún incidente grave". En esta línea, ha puesto en valor “la gran afluencia de público y el excelente trabajo de los diferentes cuerpos de seguridad, cuya coordinación ha sido clave para garantizar el buen desarrollo de las celebraciones”.
Por último, los datos de seguridad ciudadana reflejan también una evolución "positiva". Así, las denuncias por alcoholemia han descendido un 26,3%, mientras que las llamadas relacionadas con la seguridad ciudadana se han reducido en 18 respecto al año anterior. Las llamadas por robos han bajado un 38% y las relacionadas con peleas han disminuido un 12%.

