La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, ha participado este domingo en los actos principales de la fiesta anual dedicada a Sant Jaume de Fadrell, celebrada en la ermita de Sant Jaume, junto al Caminàs, y organizada por la Comanda de Fadrell.
Actos en la ermita de Sant Jaume
Carrasco ha asistido a la misa mayor y a la procesión general junto al presidente de la entidad, José Ferrando, y los procuradores M.ª Carmen Peón y José M.ª Blasco. También han estado presentes el concejal de Agricultura, Gonzalo Romero; la concejala de Fiestas, Noelia Selma, y la alcaldesa de Almassora, María Tormo, cuya presencia ha sido descrita como tradicional en esta cita.
Tras la procesión, la primera edila ha participado en el responso celebrado en el antiguo cementerio en sufragio de los antepasados que poblaron Fadrell. Después, ha acompañado a los asistentes en el porrat popular organizado por la Comanda de Fadrell.
Reivindicación de la tradición local
Durante su intervención, Carrasco ha subrayado la relevancia de esta celebración por el lugar en el que se desarrolla y por su vinculación con la herencia agrícola de la ciudad. “Esta fiesta de Sant Jaume es muy especial por varios motivos. En primer lugar por el lugar tan especial donde se celebra, una ermita con siglos de historia y núcleo de población antes incluso de la fundación de la ciudad de Castellón. También por la especial unión con la herencia agrícola del Castellón más tradicional, representada por la Comanda de Fadrell y sus integrantes. Y también, no hay que olvidar que el santo al que se festeja, Sant Jaume, al apostol Santiago, es el patrón de España”, ha señalado.
La alcaldesa también ha destacado la labor de la Comanda de Fadrell y de otras entidades que colaboran en la fiesta. Según ha dicho, ese trabajo permite que “ese orgullo de pertenencia de Castellón se transmita, generación tras generación y haga avanzar a nuestra ciudad hacia el futuro sin perder sus raíces”.