Castellón de la Plana ha celebrado este 26 de abril de 2026 la tradicional l'Enramà, un acto emblemático que marca el inicio de las festividades en honor a la Mare de Déu del Lledó, patrona de la ciudad. La ceremonia, que ha tenido lugar en la histórica ermita de San Isidro, ha congregado a diversas autoridades municipales y miembros de la Real Cofradía, quienes han participado activamente en la recolección de ramas de naranjo y otras especies vegetales. Este evento, cargado de profundo simbolismo, ha reafirmado el arraigo de las costumbres locales y la devoción de los castellonenses por su patrona, preparando el camino para la jornada principal del domingo 3 de mayo.
Participación institucional y cofrade
La jornada ha contado con la destacada presencia de Noelia Selma, concejala de Ermitas y procuradora de la Basílica de Lledó, y Gonzalo Romero, concejal de Agricultura. Ambos representantes municipales se han sumado a la comitiva que ha llevado a cabo la recolección. Junto a ellos, han estado presentes figuras clave de la tradición, como Ramón Guiñón Antonino, el "Perot" de este año, y Jaime Pardo Aragonés, el Clavario. La Real Cofradía de la Mare de Déu del Lledó ha estado representada por su presidente, José Manuel Bou, así como por numerosos cofrades, amigos y familiares, quienes han compartido este momento de unión y preparación festiva.
El significado de la tradición
La l'Enramà constituye una de las ceremonias más entrañables y visuales previas a las celebraciones mayores. Su esencia radica en la meticulosa recogida de ramas de naranjo, junto con brotes de otros árboles y plantas. Estas hojas, cuidadosamente seleccionadas y conservadas, serán posteriormente utilizadas para confeccionar el tapiz floral sobre el cual la imagen de la Mare de Déu del Lledó procesionará durante los días más solemnes de sus fiestas patronales. Organizada por la Real Cofradía de la Mare de Déu del Lledó, esta práctica ha trascendido generaciones, erigiéndose como un acto de gran valor cultural y espiritual que simboliza la conexión de la comunidad con su patrimonio y sus creencias.
Declaraciones de la concejala Noelia Selma
Noelia Selma, concejala de Ermitas y procuradora de la Basílica de Lledó, ha enfatizado la relevancia de este evento. "l´Enramà es uno de esos actos que reflejan a la perfección el valor de nuestras tradiciones y el sentimiento colectivo que existe en Castellón en torno a la Mare de Déu del Lledó. Es una celebración cargada de simbolismo, de identidad y de respeto por nuestras raíces", ha declarado Selma, subrayando la profunda conexión emocional que la festividad genera en la ciudadanía. Además, ha añadido que "estas fiestas forman parte del alma de la ciudad y son una muestra de cómo Castellón sabe mantener vivas sus costumbres más queridas, transmitiéndolas de generación en generación", destacando la importancia de la transmisión intergeneracional de estas tradiciones.
El vínculo agrícola y la visión de Gonzalo Romero
Por su parte, Gonzalo Romero, concejal de Agricultura, ha puesto de relieve la estrecha relación de la l'Enramà con el pasado y presente agrícola de Castellón. "l´ Enramà representa también la estrecha vinculación de Castellón con su tradición agrícola y labradora, que forma parte de nuestra historia y de nuestra forma de entender la ciudad", ha afirmado Romero. El concejal ha recordado que la devoción a la Mare de Déu del Lledó está intrínsecamente ligada a esta identidad rural, evocando la figura de Perot de Granyana. La tradición popular narra que fue este labrador quien ha hallado la imagen de la patrona, un relato que ha quedado grabado en la memoria colectiva de Castellón y que refuerza el carácter popular y agrario de la celebración. Este acto, por tanto, no solo honra a la patrona, sino que también rinde homenaje a las raíces labradoras que han forjado la identidad de la capital de la Plana.
Próximos eventos y el día grande
Las festividades en honor a la Mare de Déu del Lledó se extenderán a lo largo de la próxima semana, culminando en su jornada más solemne. El próximo domingo 3 de mayo ha sido designado como el día grande, una fecha de especial significado para todos los castellonenses. Esta edición se presenta particularmente emotiva, dada la profunda devoción y el arraigo que esta celebración ha mantenido a lo largo del tiempo entre los habitantes de la ciudad. La l'Enramà ha servido como el preludio perfecto, llenando de expectación y fervor los días venideros, en los que la ciudad se volcará en honrar a su patrona con una serie de actos litúrgicos y populares.