El Ayuntamiento de Castellón ha acordado destinar 50.000 euros a dos proyectos de ayuda humanitaria dirigidos a la población afectada por los terremotos registrados el pasado mes de junio en Venezuela. Las subvenciones irán a parar a AESCO y a Psicólogas y Psicólogos Sin Fronteras, con actuaciones centradas en el acceso al agua potable y en el apoyo emocional.
Agua potable en los refugios de Caracas
La primera de las ayudas, de 20.000 euros, se ha concedido a AESCO ONG para mejorar el almacenamiento y la potabilización de agua en refugios de Caracas. Según el proyecto, la entidad identificará los espacios con mayores carencias, suministrará métodos de potabilización e instalará depósitos para asegurar el abastecimiento.
La intervención tendrá una duración de cinco meses y beneficiará a entre 250 y 300 personas. Tendrá prioridad para familias desplazadas, menores, hogares monoparentales, familias numerosas y mujeres víctimas de violencia de género. El programa también incluirá acciones de educación sanitaria para prevenir enfermedades vinculadas al consumo de agua no tratada y para mejorar las condiciones de higiene.
Atención psicológica y protección de menores
Los otros 30.000 euros se destinarán a la intervención de Psicólogas y Psicólogos Sin Fronteras, orientada al bienestar emocional y la protección de niñas, niños, adolescentes, familias, voluntariado y profesionales. El programa contempla primeros auxilios psicológicos, atención individual y grupal, orientación familiar, creación de espacios seguros para menores y formación de referentes comunitarios para detectar situaciones de riesgo y facilitar su derivación a servicios especializados.
Está previsto que el proyecto atienda directamente a al menos 240 personas, entre ellas 120 menores, además de adultos afectados, cuidadores, voluntariado y equipos que trabajan en primera línea.
Coordinación con la Generalitat y apoyo desde Castellón
El concejal de Convivencia Social e Interculturalidad, Vicent Sales, ha destacado que “con estas ayudas demostramos el compromiso de este equipo de gobierno con el pueblo venezolano y con las más de 3.000 personas de este país que residen en Castellón. Queremos acompañarlas y contribuir a paliar las consecuencias de esta catástrofe”.
Sales ha añadido que “son dos actuaciones que responden a necesidades esenciales: garantizar el acceso al agua potable y atender el impacto emocional que el terremoto ha provocado, especialmente entre los menores, las familias desplazadas y quienes trabajan sobre el terreno”. También ha recordado que “el pasado 12 de julio partieron hacia Venezuela 24.000 kilos de solidaridad de la ciudadanía castellonense, con alimentos no perecederos y productos de primera necesidad. Esta nueva aportación da continuidad a aquella movilización y mantiene a Castellón al lado de quienes más lo necesitan”.
La aportación municipal se desarrollará en colaboración con la Generalitat Valenciana, a través de los mecanismos de coordinación establecidos para canalizar la respuesta ante la emergencia y dirigir los recursos hacia entidades especializadas.