La Policía Local de Castellón ha intensificado durante el mes de agosto los controles contra la venta ambulante ilegal en las playas de la ciudad, en un operativo especial que ha terminado con la requisa de más de 400 objetos y productos destinados presuntamente a esa actividad. Además, los agentes han levantado cuatro actas y han presentado cuatro denuncias contra presuntos vendedores.
Según ha explicado el concejal de Seguridad y Emergencias, Antonio Ortolá, el dispositivo se ha centrado especialmente en los periodos de mayor afluencia de vecinos y turistas. El objetivo, ha señalado, ha sido prevenir y perseguir una práctica que, además de desarrollarse al margen de la legalidad, puede generar problemas de competencia desleal, seguridad y salud pública.
Competencia desleal y riesgos sanitarios
Ortolá ha defendido que desde el Ayuntamiento “este año hemos querido intensificar el trabajo de la Policía Local para combatir la venta ambulante ilegal en nuestras playas, porque, como su propio nombre indica, estamos hablando de una actividad que se realiza al margen de la legalidad y que genera diferentes problemas”.
El concejal ha puesto el foco en los chiringuitos, establecimientos hosteleros y comercios que desarrollan su actividad de forma legal. En ese sentido, ha afirmado que esta venta supone “una competencia desleal para todos aquellos comerciantes y empresarios que hacen las cosas bien, pagan sus impuestos y cumplen con todos los requisitos que exige la normativa para poder desarrollar su actividad”.
También ha advertido de los riesgos para la salud pública derivados de la comercialización de determinados productos sin garantías. “En muchos casos desconocemos cuál es la procedencia de los productos que se ponen a la venta y si han pasado los controles y certificados sanitarios mínimos. No hablamos únicamente de una cuestión de competencia económica, sino también de garantizar la seguridad y la salud de quienes compran estos productos”, ha indicado.
Venta de alcohol a menores
Entre las prácticas que el Ayuntamiento ha incluido dentro de esta problemática, Ortolá ha citado la venta de bebidas alcohólicas a menores. El concejal ha señalado que cualquier comercio autorizado debe cumplir requisitos, controles y la normativa específica, especialmente en lo relativo a la venta a menores.
“Un comercio que vende alcohol tiene que cumplir una serie de requisitos, está sometido a controles y tiene que respetar escrupulosamente la normativa, especialmente en lo relativo a la venta a menores. No podemos permitir que alguien pueda vender estos productos en nuestras playas sin ningún tipo de garantía ni control”, ha afirmado.
El edil ha concluido asegurando que la Policía Local va a seguir trabajando para poner fin a estas prácticas y ha defendido que quien quiera desarrollar una actividad comercial en Castellón debe hacerlo “cumpliendo las mismas reglas que cumplen todos aquellos autónomos, comerciantes y empresarios que cada día levantan la persiana y contribuyen con sus impuestos a mantener nuestra ciudad”.