El Ayuntamiento de Castellón ha incluido en los pliegos de las nuevas actuaciones municipales el requisito de utilizar cerámica castellonense, una medida que ya se ha aplicado a proyectos en marcha o recientes como la remodelación de la avenida Ferrandis Salvador, el Mercado de San Antonio, el centro de Parkinson, el Mercado Central, la reforma de la Tenencia de Alcaldía Sur y Grao y la Biblioteca Municipal 5.0.
La alcaldesa, Begoña Carrasco, ha defendido esta línea de trabajo como una forma de dar visibilidad a la industria local en el espacio urbano y de convertir calles, plazas y edificios públicos en escaparates del sector cerámico. En sus palabras, el gobierno municipal ha asumido el compromiso de que la cerámica castellonense esté presente en todas las obras municipales.
Una política ya incorporada a varios proyectos
Carrasco ha señalado que esta apuesta no se ha limitado a declaraciones, sino que ya se ha trasladado a los procedimientos de contratación. Según ha explicado, el objetivo es que el producto castellonense tenga una presencia cada vez mayor en la transformación urbana de la ciudad.
La alcaldesa ha citado entre los ejemplos más visibles la remodelación de Ferrandis Salvador, el Mercado de San Antonio y el nuevo centro de Parkinson. También ha avanzado que la cerámica estará presente en el nuevo Mercado Central, en las reformas de las Tenencias de Alcaldía Sur y Grao y en la Pérgola.
En el marco de esta estrategia, Carrasco ha vinculado la decisión municipal con la celebración de Cersaie en Bolonia, una de las principales citas internacionales del sector, donde las empresas castellonenses muestran estos días sus novedades en diseño, innovación, tecnología y sostenibilidad.
La Biblioteca Municipal 5.0, principal ejemplo reciente
Uno de los proyectos más avanzados es la Biblioteca Municipal 5.0, que abre sus puertas mañana tras una actuación integral. El edificio incorpora 1.674 metros cuadrados de material cerámico, de los que 1.247 corresponden a pavimento y 427 a revestimientos de paredes.
La actuación ha supuesto una inversión total de 3.861.059 euros, de los que 2.617.263 euros han sido financiados por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU, dentro del Programa de Impulso a la Rehabilitación de los Edificios Públicos para las Entidades Locales.
La nueva biblioteca cuenta con 1.378 metros cuadrados de superficie construida repartidos en cuatro plantas y un patio interior. El equipamiento incluye bebeteca, sala infantil, sala juvenil, sala de prensa para personas mayores, salas de lectura y estudio, pequeñas salas de trabajo, sala de lactancia y cambiador, además de espacios para exposiciones temporales y actividades culturales vinculadas a la lectura.
Una apuesta ligada a la industria local
La alcaldesa ha enmarcado esta política en la voluntad de convertir Castellón en un escaparate y también en un laboratorio para el uso de la cerámica en el espacio público. Ha defendido que la ciudad debe mostrar nuevas aplicaciones, soluciones innovadoras y usos vinculados al diseño y la mejora urbana.
“La cerámica forma parte de nuestra identidad y queremos que sea también la piel de Castellón. Tenemos una industria que es uno de los principales motores económicos de nuestra provincia y desde el Ayuntamiento debemos estar a su lado”, ha afirmado Carrasco. También ha sostenido que “la mejor manera de defender nuestra cerámica es utilizarla, enseñarla y demostrar en nuestra propia ciudad todo lo que puede aportar”.
La alcaldesa ha concluido que apoyar la cerámica castellonense equivale, a su juicio, a respaldar la economía, la industria y el futuro de la ciudad.