El Ayuntamiento de Castellón ha comenzado en el Parque Ribalta la extensión de triturado vegetal procedente de la poda de los árboles de la ciudad. La intervención, impulsada por la concejalía de Medio Ambiente, se ha iniciado en una superficie de 672 metros cuadrados junto al obelisco y se ha planteado como una actuación por fases durante el próximo año.
Una cobertura natural para el suelo
Según el consistorio, los restos vegetales se reutilizan como cobertura natural del suelo. El triturado ayuda a conservar la humedad, reduce la aparición de malas hierbas, protege el terreno y, al descomponerse, aporta materia orgánica y favorece la actividad biológica. Los trabajos se desarrollan con cargo al contrato de mantenimiento y continuarán a medida que se generen nuevos restos de poda.
El concejal de Medio Ambiente, Gonzalo Romero, ha explicado que el objetivo es dar un nuevo uso a esos restos y mejorar el cuidado de parques y jardines: “Aprovechamos los restos de poda de Castellón para darles una nueva utilidad y mejorar el cuidado de nuestros parques y jardines. Ya hemos actuado en la limpieza integral del estanque, donde las aguas transparentes permiten ver nadar a los peces y ahora actuamos sobre el terreno donde se asientan los árboles”.
200.000 euros para el mobiliario y La Pérgola
Antes de que finalice el año, el gobierno municipal invertirá 200.000 euros adicionales en el Parque Ribalta para mejorar el mobiliario urbano y replantar las especies afectadas por el calor. El Ayuntamiento indica que el parque se completará con la licitación del proyecto de La Pérgola a finales de este año, después de que en julio el pleno aprobara una modificación del Plan General para sacar el edificio del catálogo de patrimonio protegido y permitir su reconversión legal en un centro polifuncional.
El estanque recupera su aspecto habitual
El Ayuntamiento también ha informado de que ha completado recientemente la limpieza integral y el pintado del estanque del parque, que presenta agua cristalina y permite ver con claridad a los peces. Los trabajos se han ejecutado por fases para proteger la fauna acuática: mientras se limpiaba y pintaba una mitad, los peces han permanecido en la otra, y después se han trasladado a la zona acondicionada para intervenir en la segunda parte. Una vez finalizadas esas tareas, el estanque se ha llenado por completo y se ha restablecido la comunicación entre ambos compartimentos.
Romero ha concluido: “El Ribalta es uno de los grandes espacios verdes de Castellón. Seguimos trabajando para conservarlo y mejorarlo, con actuaciones que cuidan sus instalaciones, su vegetación y sus zonas ajardinadas”.