Castellón vive estos días la segunda huelga médica de 2026, una protesta convocada a nivel nacional por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) para reclamar un Estatuto propio que reconozca las particularidades del colectivo y mostrar su rechazo al Estatuto Marco acordado por el Ministerio de Sanidad.
Desde el lunes 16 y hasta el viernes 20 de marzo, los centros de salud y hospitales de la provincia se han visto afectados por la paralización de la actividad de médicos y facultativos, que exigen mejores condiciones laborales, la reducción de la jornada a 35 horas semanales y la organización de la atención de lunes a viernes tanto en primaria como en hospitalaria.
El seguimiento de los paros ha generado diferencias significativas según las fuentes. Mientras el Sindicato Médico de la Comunitat Valenciana asegura que la participación ronda el 90%, la Conselleria de Sanitat sitúa la cifra en un 5,89% en Castellón, frente al 15,09% de Alicante y el 6,04% de Valencia.
Citas médicas retrasadas hasta dos semanas
El impacto más palpable para los usuarios se está notando en la atención primaria. Algunos centros de salud han tenido que retrasar las citas presenciales hasta dos semanas. Por ejemplo, el centro Fernando el Católico de Castellón programaba citas para el 31 de marzo, mientras que el de Illes Columbretes las fijaba para el 30 de marzo.
La situación también ha generado problemas en la agenda digital: varios usuarios no pudieron reservar cita a través de la aplicación web y tuvieron que recurrir al teléfono. Desde CSIF explican que se están revisando y actualizando las agendas, y que los retrasos actuales son similares a los que se registraban antes de la Magdalena.
Movilizaciones y reivindicaciones
Este lunes, los médicos se concentraron frente al Hospital General de Castellón, portando pancartas en defensa de la sanidad pública y reivindicando mejores condiciones laborales. En las movilizaciones participó Carlos Vilar, presidente del Colegio de Médicos de Castellón, quien subrayó que la huelga “no es únicamente una movilización por la dignidad de la profesión médica, sino una lucha por la supervivencia de la sanidad pública”. Vilar señaló que la precariedad laboral, la sobrecarga asistencial y el nuevo borrador del Estatuto Marco ponen en riesgo tanto a los profesionales como a la calidad de la atención sanitaria.
Esta huelga es la segunda de cinco programadas por CESM hasta junio, si no se alcanza un acuerdo con el Ministerio de Sanidad. Las siguientes fechas previstas son del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. La anterior huelga de febrero ya dejó un balance de más de 300 actos asistenciales cancelados a diario en Castellón, a pesar de que el seguimiento oficial fue menor, situándose entre el 6% y el 9%, mientras que CESM lo cifró entre el 70% y el 90% por considerar abusivos los servicios mínimos.
Mientras la negociación con el Ministerio sigue pendiente, los ciudadanos de Castellón afrontan estos días demoras en sus citas médicas y un pulso intenso entre profesionales y administraciones que mantiene la sanidad pública en el centro del debate.