La Acadèmia Valenciana de la Llengua y el historiador Mateu Rodrigo Lizondo han recibido este 9 de octubre los Premis Valencià de l’Any que concede la Fundació Huguet, en un acto celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento de Castellón de la Plana. Durante la ceremonia también se ha entregado el Premi Gaetà Huguet a la película La invasió dels bàrbars, dirigida por Vicent Monsonís.
La entrega se ha enmarcado en la programación del Día de la Comunitat Valenciana y ha contado con la presencia de la alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, el presidente de la Fundació Gaetà Huguet, Vicent Sales, la secretaria de la entidad, Carme Sanchis Altava, miembros del patronato y concejales de la corporación municipal.
Reconocimiento a la Acadèmia Valenciana de la Llengua
La Acadèmia Valenciana de la Llengua ha sido distinguida coincidiendo con su 25 aniversario por su trabajo basado, según se ha señalado en el acto, en el rigor científico, el diálogo y la defensa de la normalización del valenciano, además de por su contribución a la presencia de la lengua en la cultura, las artes, la educación y las instituciones.
Carrasco ha afirmado que “el valenciano es la lengua de todos y para todos y una de las señas de identidad de nuestro pueblo”, y ha destacado que Castellón de la Plana, ciudad donde se firmaron las Normas del 32, es el escenario escogido para homenajear a una institución nacida, ha dicho, “como símbolo de consenso político”. También ha agradecido el compromiso de la entidad y su papel de referencia “con rigor e independencia” para que el valenciano sea “una lengua de prestigio, de convivencia, conocimiento y oportunidades”.
La vicepresidenta de la AVL, Rosa Agost, ha destacado que en estos primeros 25 años la institución “ha consolidado su autoridad normativa, ha dotado al valenciano de recursos esenciales, ha impulsado la normalización lingüística y ha contribuido decisivamente a la preservación y proyección de la lengua y la cultura valencianas”.
Mateu Rodrigo Lizondo, premiado por su labor histórica
El historiador Mateu Rodrigo Lizondo ha recibido el premio por su aportación al conocimiento de la sociedad valenciana medieval. Carrasco ha vinculado este reconocimiento con el 750 aniversario de la muerte de Jaume I y el 775 aniversario del Privilegio de Traslado de Castellón.
Además, ha recordado la exposición El Privilegi d’Existir, instalada en el Menador, donde se puede ver el documento original firmado por Jaume I en Lleida el 8 de septiembre de 1251, que inició la historia fundacional de Castellón con el traslado desde el Castell Vell a la Plana. “Hay que saber de dónde venimos para saber hacia dónde vamos”, ha señalado.
Por su parte, Mateu Rodrigo Lizondo ha expresado su gratitud al patronato de la Fundació Gaetà Huguet, al Ayuntamiento de Castellón y a sus amigos de la ciudad por haberle distinguido con este galardón, y ha citado de forma especial a Elena Sánchez Almela, presidenta de la Societat Castellonenca de Cultura.
El cine en valenciano, presente en el homenaje
El Premi Gaetà Huguet ha recaído en La invasió dels bàrbars, de Vicent Monsonís. Carrasco ha defendido que, al estar rodada en valenciano, la película constituye una herramienta de promoción de la lengua y ha señalado que los esfuerzos por la normalización del valenciano en ámbitos como el cine deben tener reconocimiento.
En su intervención, Carrasco ha definido la película como un recordatorio de la tragedia de la guerra civil, un homenaje a las generaciones que la sobrevivieron y una llamada a no repetir los errores del pasado. También ha señalado que “el cine es entretenimiento, pero también es conciencia social y memoria colectiva”. Monsonís, por su parte, ha reivindicado la calidad del cine en valenciano y ha afirmado que quieren demostrar que su cultura y su lengua tienen “la misma calidad que cualquier otra” y que pueden competir en salas “al mismo nivel, con la misma calidad técnica y artística” que otras producciones españolas, europeas o americanas.
El acto ha finalizado con la felicitación a los galardonados y con la reafirmación de Carrasco del compromiso de seguir apostando, desde Castellón, por la cultura y la lengua valencianas.