Hay una diferencia enorme entre recibir una caja de comida y poder escoger lo que hay dentro. Una parece asistencia; la otra, autonomía. El Banco de Alimentos de Castellón (BAC) ha inaugurado el Carro Solidario, un economato solidario que permite a las familias en situación de vulnerabilidad elegir los productos que necesitan mediante un sistema de puntos, abandonando el modelo tradicional de lotes cerrados que durante décadas ha caracterizado la ayuda alimentaria. El acto, enmarcado en el 30 aniversario de la entidad, contó con la presencia de S. M. la Reina Doña Sofía y de la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana, Elena Albalat.
Un nuevo modelo que pone a la persona en el centro
La idea detrás del Carro Solidario es tan sencilla como revolucionaria en el ámbito de la acción social: que cada familia decida qué lleva a casa. En lugar de recibir un paquete estándar, las personas beneficiarias acumulan puntos con los que pueden seleccionar los alimentos que mejor se adaptan a sus necesidades reales, sus costumbres alimentarias o incluso sus condiciones de salud. Es, en esencia, tratar con dignidad a quien atraviesa un momento difícil.
"El Carro Solidario representa un avance importante en la manera de prestar apoyo social, porque sitúa a la persona en el centro, en la línea de las políticas sociales del Consell, y le permite decidir en función de sus necesidades reales, con mayor dignidad y autonomía." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
La consellera Albalat subrayó también que este tipo de iniciativas representan el tipo de colaboración que considera imprescindible para hacer frente a la pobreza. El BAC atiende habitualmente a más de 21.000 personas en la provincia , una cifra que da la medida exacta de lo que está en juego cada vez que un modelo de distribución alimentaria se renueva o se queda obsoleto.
Treinta años de red solidaria en Castellón
El Banco de Alimentos de Castellón lleva tres décadas tejiendo una red de apoyo que va mucho más allá de repartir cajas. A lo largo de sus 25 primeros años de actividad ya había repartido 27 millones de kilos de comida a personas necesitadas , una cifra que da una idea del alcance acumulado de su trabajo. Hoy, con una década más a sus espaldas, el BAC se consolida como lo que Albalat no dudó en llamar "referente en la lucha contra la exclusión social y en la construcción de una red solidaria en la provincia".
La Reina Doña Sofía también visitó el Ayuntamiento de Castellón de la Plana, donde fue recibida por la alcaldesa, Begoña Carrasco , en una jornada que combinó el simbolismo del reconocimiento institucional con la concreción de un proyecto que ya tiene nombre y formato.
La presencia de la Reina Sofía no es casual ni protocolaria en sentido vacío. La reina emérita lleva décadas vinculada a causas sociales y humanitarias, y su asistencia a actos como este tiene el efecto de proyectar visibilidad nacional sobre realidades que, de otro modo, quedan circunscritas a la esfera local.
455.000 euros y cuatro leyes: el músculo institucional detrás de la acción social
La inauguración del Carro Solidario llegó acompañada de un repaso a las políticas autonómicas que respaldan este tipo de iniciativas. En 2025, la Generalitat Valenciana ha destinado más de 455.000 euros a los bancos de alimentos de la Comunitat Valenciana, de los cuales 217.000 euros han ido directamente al Banco de Alimentos de Castellón para actuaciones de lucha contra la pobreza y programas de interés general.
Pero la inversión no se agota en las cifras de los bancos de alimentos. Albalat enumeró un paquete de medidas que dibuja la ambición social del Consell: la aprobación de cuatro leyes de inclusión social —entre ellas la mejora de la Renta Valenciana—, 17 millones de euros anuales destinados al Programa Básico de alimentos y bienes de primera necesidad, y una partida de cinco millones de euros para entidades del tercer sector y ayuntamientos que trabajan con personas sin hogar. Esta última, según la consellera, es la primera vez que se aprueba en estos términos.
"El trabajo conjunto es clave para dar una respuesta eficaz a la pobreza y para impulsar proyectos que, como este, aportan soluciones innovadoras y sostenibles." - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
A estas medidas se suman otras de calado: la especialización de los recursos de acogida, la ampliación de los periodos de estancia en albergues y centros para que nadie tenga que volver a la calle a los seis meses, la aprobación de protocolos específicos frente a olas de frío y calor, y la inminente presentación de la primera Estrategia Valenciana de Lucha contra el Sinhogarismo.
La dignidad como política pública
Lo que el Carro Solidario pone sobre la mesa —más allá de los alimentos que distribuye— es una pregunta incómoda que la asistencia social ha tardado mucho en hacerse: ¿tiene sentido ayudar a alguien sin preguntarle qué necesita? Durante décadas, el modelo del lote cerrado fue la respuesta más eficiente posible dado el volumen de personas a atender y los recursos disponibles. Pero la eficiencia no siempre equivale a dignidad. El sistema de puntos del BAC intenta conciliar ambas cosas, y el respaldo institucional de la Generalitat Valenciana —con presencia de la consellera y casi un cuarto de millón de euros de inversión directa— sugiere que este modelo podría ser el embrión de un cambio más amplio en la forma en que la administración pública entiende la lucha contra la pobreza alimentaria en la Comunitat.