La Universitat Jaume I (UJI) da un paso adelante para ampliar la oferta de alojamiento universitario en Castellón con un nuevo edificio residencial que se levantará dentro del propio campus. El proyecto contará con una inversión de 4,4 millones de euros procedentes del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y nace con el objetivo de facilitar que estudiar en la UJI no dependa de poder asumir el elevado coste de una vivienda en el mercado.
El anteproyecto ya permite hacerse una idea de cómo será esta nueva infraestructura. La universidad plantea construir un edificio de cinco plantas con un mínimo de 150 unidades de alojamiento, repartidas en 48 viviendas de dos, tres y cuatro dormitorios. Los espacios estarán completamente equipados e incluirán zonas compartidas para los residentes.
La nueva residencia se ubicará en una parcela de casi 3.700 metros cuadrados dentro del campus universitario, en un espacio clasificado como suelo residencial universitario. El terreno se encuentra próximo a la Escuela Infantil y en una zona estratégica del recinto, donde además está previsto un nuevo acceso a la universidad desde la ronda Oeste.
El entorno también está experimentando una importante transformación con la llegada de nuevos equipamientos. En esta misma zona del campus se encuentran proyectos como el Centro de Innovación Educativa y Tecnologías Digitales y el Centro de Investigación en Robótica y Tecnologías Subacuáticas (CIRTESU).
150 alojamientos para la comunidad universitaria
La propuesta de la UJI contempla que los alojamientos puedan ser utilizados por el conjunto de la comunidad universitaria, incluyendo al estudiantado, al personal técnico, de administración y servicios y al personal docente e investigador. La idea es que sean alojamientos de uso temporal vinculados a la actividad universitaria, por ejemplo durante el curso académico o para estancias relacionadas con prácticas y trabajos en la universidad.
Uno de los elementos clave será precisamente el precio. Las viviendas estarán destinadas al alquiler asequible, con unas condiciones de acceso diseñadas para facilitar que los miembros de la comunidad universitaria puedan encontrar alojamiento cerca de su lugar de estudio o trabajo sin tener que asumir los precios del mercado libre.
Además, la UJI prevé prestar especial atención a las personas que tengan mayores dificultades económicas, en un momento en el que encontrar una vivienda a un precio asumible se ha convertido en uno de los principales obstáculos para muchos estudiantes. La nueva promoción permitirá complementar la oferta de la residencia universitaria que ya funciona en el campus y ampliar las alternativas disponibles para quienes necesitan vivir.
El rector de la universidad, Jesús Lancis, ha defendido que el proyecto debe servir para garantizar que el coste del alojamiento no termine condicionando la elección de universidad. Según ha explicado, la iniciativa pretende favorecer tanto la igualdad de oportunidades como la movilidad académica en un contexto de mercado residencial tensionado.
La UJI figura entre las universidades seleccionadas por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana dentro del programa estatal para impulsar alojamientos asequibles destinados a la comunidad universitaria. La ayuda de 4,4 millones de euros permitirá avanzar en una actuación que pretende convertir una parcela actualmente sin uso residencial en un nuevo espacio de vivienda dentro del propio campus.
Las condiciones definitivas, los plazos y las características concretas de la promoción deberán quedar establecidos en las correspondientes resoluciones o convenios. En cualquier caso, el proyecto ya fija una imagen bastante definida: cinco plantas, 48 viviendas, al menos 150 plazas de alojamiento y alquileres asequibles a pocos metros de las instalaciones universitarias.