La constructora inicia la excavación de los cimientos del colegio Santa Quitèria de Almassora

Liquida 39.000 euros por los primeros trabajos en el recinto

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cimientos almassora
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La empresa Civicons ha comenzado la excavación para situar los cimientos del colegio Santa Quitèria. Tal como han indicado los técnicos municipales, la fase de movimiento de tierras, urbanización y gestión de residuos ha superado el primer mes de trabajos tras las primeras labores de vallado y acondicionamiento de la zona para evitar accidentes y el acceso de personal ajeno a la obra.De esta forma, la actuación se centra ahora en crear el apoyo de la futura estructura del colegio para darle solidez bajo tierra. Los gastos de la primera certificación de obra ascienden a 39.230,54 euros e incluyen el movimiento de tierras, urbanización, gastos de seguridad y salud y gestión de residuos de los trabajos en la calle Derechos Humanos. Los operarios también han instalado las casetas de obra y han trasplantado los árboles ubicados en este espacio para perimetrar el recinto sin necesidad de cortar el tráfico en las calles adyacentes.La primera edil, Merche Galí, ha apuntado hoy que pese a la dimensión de esta fase de obra, las molestias al vecindario son escasas por la lejanía de las viviendas más próximas a la parcela del futuro recinto educativo. Además, la alcaldesa ha avanzado que la construcción llevará aparejado un cambio de la fisonomía del entorno con la apertura de la calle Les Alqueries y la conexión de los barrios Boqueras y Corell.Su inauguración, tras una inversión de 3.882.163,23 euros con cargo al plan Edificant, permitirá retirar los barracones instalados desde 2010 junto al campo de fútbol José Manuel Pesudo. El centro Santa Quitèria contará con una superficie total de 5.041,70 metros cuadrados, con tres unidades de Infantil, seis de Primaria y un comedor con capacidad para 180 comensales repartidos en dos turnos.

Embajador Beltrán

Por su parte, los trabajos siguen también su curso en la construcción del colegio Embajador Beltrán. La complejidad es mayor en este caso debido a las dimensiones del nuevo complejo educativo y a su ubicación dentro de un barrio altamente poblado. Por este motivo, Galí se reunió esta semana con vecindario de la calle Santo Cristo, que sufrirán las molestias de la construcción.“Es complicado organizar los trabajos dentro de una trama urbana ya tan cerrada y tenemos que reorganizar el tráfico, las entradas y salidas a las viviendas y garajes y por dónde pasarán los alumnos para llegar a la escuela, entre otros muchos aspectos como la reconversión de la plaza Botànic en zona de patio o el cierre en momentos puntuales de la calle Caridad por el derribo de las antiguas viviendas de maestros, por lo que aprovechamos este verano para adelantar todo lo que se pueda y avanzar la coordinación de los usos”, según Galí.
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