El Ayuntamiento de Burriana ha adjudicado a BECSA la cuarta y última fase del Gran Colector por 1.026.574,66 euros. Los trabajos empezarán tras las fiestas de la Misericordia, en la segunda quincena de septiembre, y tendrán un plazo de ejecución de siete meses.
Una obra para completar la red de drenaje
Con esta actuación, el consistorio ha dado el paso definitivo para culminar una infraestructura que considera prioritaria para la prevención de inundaciones y la gestión de las aguas pluviales en el municipio. El proyecto prevé conectar las tuberías de gran diámetro desde la rotonda de la piscina cubierta con dos ramales hacia el Camí Fondo y la plaza de la Generalitat Valenciana.
La intervención permitirá recoger de forma más eficiente el agua de uno de los sectores más sensibles del casco urbano, como Escorredor y Finello, y mejorar la respuesta de la red de alcantarillado ante episodios de lluvias torrenciales. Además, incluirá la construcción de una gran arqueta en la carretera del Puerto.
Recorrido subterráneo y tanque de tormentas
Desde esa arqueta partirá un colector de 1.800 milímetros de diámetro que recorrerá la avenida Jaime Chicharro hasta la plaza de la Generalitat. El plan también contempla una nueva red en la avenida Jaime I, que terminará en la construcción de un tanque de tormentas en las inmediaciones del Camí Fondo.
Las actuaciones se completarán con la instalación de imbornales en puntos críticos, como la calle Finello, y con la colocación de sistemas urbanos de drenaje sostenible, con pavimento drenante. Según el Ayuntamiento, el conjunto de la infraestructura derivará las aguas pluviales a través de una canalización subterránea a cuatro metros de profundidad a lo largo de la fachada este de la ciudad hasta su vertido en el río Anna.
Inversión total y uso del agua
El proyecto del Gran Colector entrará así en su fase definitiva. A su finalización, prevista para 2027, el consistorio habrá invertido más de 4,5 millones de euros en esta red, que también contempla la reutilización del agua para el riego de zonas verdes y de los Huertos de Ocio a través de los tanques de tormentas.
La infraestructura incluye dos depósitos de retención: uno en Sant Blai y otro de mayor tamaño en los alrededores de la avenida Cardenal Tarancon. El concejal de Urbanismo, Mario Trullén, ha señalado que la adjudicación sitúa la obra en su tramo final y ha afirmado: “con la adjudicación entramos en la fase final de una obra de ingeniería compleja y de vital importancia para el futuro urbanístico de Burriana para las siguientes generaciones. Estamos garantizando la continuidad de una inversión histórica que no solo resolverá los problemas estructurales de drenaje e inundabilidad en nuestro municipio, sino que además nos dota de un sistema moderno, resiliente y sostenible capaz de aprovechar el agua de lluvia para el riego de espacios públicos”.