El Ayuntamiento de Burriana y la Parroquia de la Basílica de El Salvador han formalizado un acuerdo de cesión en depósito por el que el consistorio asumirá la custodia, conservación, restauración y exhibición pública de una serie de objetos de alto valor histórico, artístico y devocional vinculados al cardenal Tarancón y al templo en el que fue bautizado, hizo la primera comunión, cantó su primera misa y fue investido obispo.
El convenio, firmado por el alcalde, Jorge Monferrer Daudí, y por el párroco, Pedro Miguel Cid Requena, se ha cerrado a título gratuito y por un periodo inicial de cinco años prorrogables. La iniciativa refuerza la futura propuesta expositiva del Museo Cardenal Tarancón, que se ubicará en el Racó de l’Abadia y contará con una zona exclusiva para museo parroquial.
Un museo en el Racó de l’Abadia
En paralelo a este acuerdo, el Ayuntamiento ha licitado la rehabilitación integral del inmueble que albergará la sede del nuevo espacio museístico, para la que ha reservado una partida municipal de 260.000 euros. Según el consistorio, el edificio contará con acceso independiente desde el Racó de l’Abadia y con accesibilidad total.
La cesión permitirá integrar las piezas en la Colección Museográfica del Cardenal Tarancón en Burriana, con la que se profundiza en el vínculo del prelado con la basílica de El Salvador.
Piezas religiosas y patrimonio de la basílica
Entre los bienes cedidos figuran vestiduras litúrgicas del cardenal, así como esculturas y relieves en madera policromada pertenecientes al antiguo retablo del altar mayor de la iglesia del Salvador. Estas obras, atribuidas al taller de Pere Dorpa y fechadas en el último cuarto del siglo XVI, representan escenas como la Adoración de los Reyes Magos y la Anunciación, además de imágenes devocionales y de apóstoles.
El acuerdo incluye también el patrimonio musical e instrumental de la basílica, con la puerta de celosía, el teclado, los tubos y diversos elementos decorativos y constructivos del histórico órgano, obra de Nicolás Salanova y Martí Viaraldró entre 1738 y 1739. La relación de bienes se completa con imágenes policromadas del siglo XX, una litografía enmarcada de 1933, un azulejo cerámico del siglo XIX con el Calvario, un óleo sobre lienzo de la Eucaristía de entre los siglos XVIII y XIX y un espejo de madera dorada.
El consistorio ha señalado que algunas de estas piezas del retablo original, derribado y quemado durante la Guerra Civil, volverán a poder ser vistas por los vecinos 50 años después.
El legado personal del cardenal
El museo parroquial también albergará el legado personal cedido por la familia del cardenal, integrado por objetos como su anillo episcopal de marfil, el báculo, la homilía pronunciada durante la coronación del rey Juan Carlos I, el rosario entregado por Juan Pablo II y su máquina de escribir.
Monferrer ha afirmado que “con la firma de hoy logramos la cesión de piezas únicas que queremos poner a disposición de todos los vecinos para seguir mejorando la oferta cultural y patrimonial de Burriana”. Además, ha señalado que el acuerdo permitirá enriquecer la exposición del Museo Cardenal Tarancón con piezas que “pensábamos estaban perdidas” y que contextualizan la vida y trayectoria del prelado.
Por su parte, el concejal y diputado provincial de Cultura, Alejandro Clausell, ha explicado que el objetivo es impulsar y difundir este legado, acercando el patrimonio tanto a los vecinos de Burriana como a quienes visiten la ciudad.