La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha puesto en valor la repercusión económica, turística y mediática de las dos etapas de La Vuelta celebradas en la provincia y ha subrayado su capacidad para “vertebrar la provincia”. La dirigente provincial ha participado en el corte de cinta del inicio de la séptima etapa, que ha salido de Vall d’Alba.
Dos jornadas con Castellón como protagonista
Durante dos días, la 81ª edición de la ronda ciclista ha tenido a Castellón como escenario principal. La Diputación ha señalado que las dos etapas han permitido mostrar la riqueza paisajística, patrimonial y natural de la provincia, en un recorrido que ha enlazado litoral e interior y ha pasado por una veintena de municipios.
En la sexta etapa, celebrada el jueves entre Alcossebre y Castellón, el pelotón ha cubierto 176 kilómetros y ha pasado por El Bartolo. Este viernes, la séptima etapa ha arrancado en Vall d’Alba y ha atravesado Vilafamés, Les Useres, Costur, Figueroles, Llucena, Castillo de Villamalefa, Zucaina, Montanejos y Puebla de Arenoso.
Vall d’Alba se ha estrenado como salida
Vall d’Alba se ha incorporado por primera vez como sede de La Vuelta al acoger el inicio de esta séptima etapa. Barrachina ha defendido que llevar un evento de estas características a municipios pequeños ha servido para acercar una competición de primer nivel a todo el territorio.
“Llevamos un evento mundial a la puerta de los castellonenses de los municipios más pequeños. Esto es hacer provincia, esto es cohesión territorial y orgullo de provincia”, ha destacado la presidenta de la Diputación.
Repercusión económica y promoción exterior
La responsable provincial ha sostenido que el ciclismo resulta especialmente útil para dar a conocer el territorio, porque la prueba “viaja a la puerta de los ciudadanos” y no se concentra en un recinto cerrado. También ha afirmado que el Gobierno Provincial ha apostado por recuperar la competición en Castellón este 2026 porque considera que esa presencia refuerza la imagen de la provincia.
Barrachina ha cifrado en unos 250.000 euros diarios el impacto económico estimado de estas dos etapas en pernoctaciones y restauración, y ha apuntado que el retorno beneficia a hoteles, restaurantes y comercios. Además, ha defendido que la prueba ha funcionado como un escaparate para proyectar la imagen de Castellón más allá de sus fronteras.
La presidenta de la Diputación ha agradecido también el trabajo de los efectivos que han garantizado el desarrollo de la prueba y la seguridad de participantes y espectadores durante ambas jornadas.