La Diputación de Castellón ha reforzado su intervención en la ermita de la Mare de Déu de l’Avellà de Catí con una nueva actuación centrada en las pinturas murales de la segunda capilla del interior del ermitorio. La última obra ha contado con una inversión de 29.400 euros y se ha ejecutado a través de un convenio de colaboración con el Obispado de Tortosa.
La presidenta de la institución provincial, Marta Barrachina, ha visitado el ermitorio de Catí este viernes, acompañada por el diputado de Cultura, Alejandro Clausell; la alcaldesa de Catí, María del Carmen Gámiz; y el ecónomo del Obispado de Tortosa, Victor Manuel Cardona.
Durante la visita, Barrachina defendió la línea de trabajo de la Diputación en materia de conservación del patrimonio y subrayó: “Desde la Diputación mantenemos un firme compromiso por proteger y promover el patrimonio artístico y cultural de nuestro territorio y, en este caso, invertimos en un auténtico tesoro patrimonial, en un gran reclamo para conocer esta bella zona de nuestro interior”.
Una intervención sobre las pinturas murales
Según explicó Alejandro Clausell, la ermita consta de dos capillas y en los años 2017 y 2018 ya se realizó una restauración “in situ”. Sin embargo, al quedar consolidadas al mismo muro de mampostería, las pinturas murales reprodujeron los problemas iniciales, por lo que se ha requerido una nueva intervención.
El trabajo realizado ha consistido en el arranque de las pinturas, su traspaso a panel inerte y la creación de una cámara ventilada, de forma que el material quede protegido para que “perduren en el tiempo” y no se vean afectadas por el muro antiguo.
Clausell añadió que, con esta actuación, “no existirán problemas de filtración de humedad que puedan afectar a las pinturas ya que el soporte es inerte, con cámara de separación y ventilación, y evitará la afloración salina al no estar ya en contacto con el muro”.
Colaboración con el Obispado
El ecónomo del Obispado de Tortosa destacó la colaboración con la Diputación de Castellón: “ya que fruto de la colaboración entre ambos podemos realizar actuaciones como la realizada en l'Avellà de Catí y, con ello, seguir protegiendo y conservando nuestro patrimonio eclesiástico”.
La alcaldesa de Catí, por su parte, agradeció la implicación provincial en la conservación del patrimonio cultural del municipio y afirmó que se trata de una “joya” que debe mantenerse “bien conservada y cuidada”.
Clausell incidió además en el compromiso de la Diputación con el cuidado y conservación del patrimonio eclesiástico de la provincia de la mano de los Obispados. El trabajo conjunto entre los Obispados de Segorbe-Castellón y de Tortosa con la Diputación de Castellón, desde 2024, se traduce en el impulso de más de 20 convenios para intervenciones de restauración y rehabilitación en espacios en los que su conservación repercute directamente en la calidad de vida de los vecinos de los municipios.