La Diputación Provincial de Castellón ha impulsado el Cine de Verano en 52 municipios de menos de 300 habitantes, una iniciativa con la que ha convertido plazas, parques y otros espacios públicos en salas al aire libre. El diputado de Cultura, Alejandro Clausell, ha defendido que el programa ha contribuido a acercar la cultura al medio rural y a dinamizar la actividad local.
Una actividad pensada para todas las edades
Clausell ha señalado que el cine de verano se ha consolidado como “una de las actividades más esperadas de la programación estival”, porque ha ofrecido a vecinos y visitantes la posibilidad de ver películas al aire libre en un ambiente familiar. También ha afirmado que la iniciativa ha servido para “enriquecer la oferta de actividades durante los meses estivales y dinamizar los municipios”.
El diputado ha compartido una de las sesiones con los vecinos de La Torre d'en Doménec y ha subrayado que “el cine de verano no solo permite disfrutar de grandes películas, sino que también convierte nuestras plazas en espacios de encuentro para vecinos de todas las edades”.
Cinco títulos para julio, agosto y septiembre
La programación de este año ha incluido cinco películas seleccionadas para cubrir distintas franjas de edad y géneros, todas ellas aptas para todos los públicos. Los títulos elegidos han sido Cómo entrenar a tu dragón, Lilo y Stitch, Flow. Un mundo que salvar, Los aitas y Del Revés 2.
Según la Diputación, la cartelera ha buscado atraer a públicos de todas las edades y convertir cada noche de verano en un plan compartido. Clausell ha calificado la programación de julio, agosto y septiembre de “extraordinaria” y ha insistido en que el objetivo ha sido que los vecinos y vecinas puedan disfrutar del cine sin salir de sus municipios.
Impacto local y social
En su valoración, el responsable provincial de Cultura ha añadido que el programa ha llenado de vida las calles durante el verano y ha mejorado las oportunidades económicas de los pueblos participantes. La Diputación ha enmarcado la propuesta como una forma de llevar la cultura a “todos los rincones de la provincia” y de evitar que vivir en un pueblo pequeño suponga renunciar a una programación cultural de calidad.
La institución ha concluido que cada sesión ha acercado el cine al entorno rural y ha convertido la plaza del pueblo en un espacio de convivencia intergeneracional.