La cuenta atrás ha comenzado. Ayer martes, responsables del Ayuntamiento de la Vall d’Uixó realizaron una visita técnica al nuevo parque acuático, que ya alcanza el 50% de ejecución y avanza según lo previsto para abrir sus puertas este verano. Con la mitad del proyecto materializada, los vecinos y vecinas empiezan a imaginarse chapoteando en las nuevas instalaciones y disfrutando de un espacio pensado para toda la familia. Uno de los elementos que más llama la atención son los tres toboganes de la piscina grande, ya instalados y listos para la diversión.
Un proyecto pensado para las familias
La alcaldesa, Tania Baños, ha subrayado que el objetivo es que niños, niñas y familias de la Vall puedan disfrutar de este espacio de ocio este verano, y ha recordado que el parque responde a una demanda ciudadana clara. En 2023, más de 1.200 vecinos participaron en una encuesta que apostaba por un modelo de ocio familiar, y ahora la ciudad verá hecho realidad un proyecto que lleva años esperando tras el cierre de las antiguas piscinas de verano.
Y es que complejo acuático ocupará más de 5.000 metros cuadrados, ampliando la superficie de las antiguas piscinas con una zona en desuso. Contará con una piscina grande con tres toboganes, una piscina pequeña con juegos acuáticos, un splashpark con chorros de agua y una amplia zona de solárium. Además, los visitantes disfrutarán de espacios verdes para picnic, un quiosco-cafetería con terraza, vestuarios, baños y zonas técnicas de almacenamiento.

Este verano, el parque también ofrecerá actividades deportivas acuáticas, consolidándose como un atractivo turístico complementario para las miles de personas que visitan las Coves de Sant Josep. Según Baños, se trata de “un proyecto estratégico de ciudad, de presente y futuro”.
Hemos planificado este espacio para dar respuesta a lo que los vecinos necesitan, quieren y merecen
Una solución definitiva a problemas históricos
Una de las grandes novedades del parque es que resuelve los problemas de fugas de agua que las antiguas instalaciones arrastraban desde hace años, acumulando reparaciones sin éxito hasta su cierre. El diseño integra el complejo en el entorno natural y cuenta con sistemas de ahorro de agua y energía, garantizando un uso sostenible y eficiente de los recursos.
La alcaldesa ha destacado que se trata de una inversión ambiciosa de 4 millones de euros, asumida íntegramente por el Ayuntamiento gracias al buen funcionamiento de las Coves de Sant Josep. Con el parque ya a medio construir y los toboganes listos, la Vall d’Uixó se prepara para un verano lleno de chapuzones, risas y actividades familiares, convirtiéndose en un referente de ocio y turismo en la comarca.