El incendio forestal originado durante la mañana del sábado en La Vall d'Uixó sigue sin poder ser controlado y permanece fuera de capacidad de extinción, según la información trasladada tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) celebrada en el Puesto de Mando Avanzado (PMA). La evolución del fuego continúa siendo muy compleja, lo que ha obligado a mantener un importante despliegue de recursos para tratar de frenar el avance de las llamas.
El operativo reúne a más de 450 efectivos de distintos cuerpos de emergencias y ha previsto la incorporación de 20 medios aéreos, que trabajan junto a los equipos terrestres en una jornada marcada por las difíciles condiciones del incendio. Las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la evolución del fuego y no contemplan, por el momento, una relajación de las medidas de seguridad.
Más de 15.000 personas desalojadas por el avance del incendio
La magnitud del incendio ha obligado a adoptar una de las mayores operaciones de evacuación registradas en la zona en los últimos años. En total, más de 15.000 personas han tenido que abandonar sus viviendas como medida preventiva ante el riesgo que supone el avance del fuego.
Entre las localidades y zonas evacuadas se encuentran Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, La Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar, además de las urbanizaciones de Betxí y diversas zonas del término municipal de La Vall d'Uixó. En conjunto, las evacuaciones afectan a 16 municipios y barrios.
Las autoridades han confirmado que ninguna de las personas desalojadas podrá regresar a sus viviendas hasta que la evolución del incendio permita garantizar plenamente su seguridad. La prioridad continúa siendo evitar cualquier situación de riesgo para la población mientras prosiguen las labores de extinción.
A estas medidas se suman los confinamientos decretados en Betxí y La Vall d'Uixó, donde la población debe permanecer en sus domicilios y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia y de las autoridades competentes.
Más de 560 evacuados atendidos y un perímetro de 40 kilómetros
El dispositivo de atención a la población desplazada continúa funcionando en distintos municipios de la provincia. Actualmente, más de 560 personas permanecen atendidas en los espacios de evacuación habilitados en Onda, Segorbe, Nules y Moncofa, donde reciben asistencia mientras se mantiene la situación de emergencia.
En paralelo, las cifras del incendio siguen aumentando. Según los últimos datos facilitados, el fuego ha arrasado más de 4.300 hectáreas y presenta un perímetro aproximado de 40 kilómetros, una dimensión que refleja la enorme complejidad de las tareas de extinción y la dificultad para estabilizar el incendio.
Los equipos de emergencias trabajan de forma coordinada para intentar contener los distintos frentes activos, aunque la evolución del incendio obliga a revisar continuamente la estrategia de actuación sobre el terreno. La incorporación de nuevos medios aéreos busca reforzar las labores de ataque directo en las zonas más complicadas.
Agradecimiento a los equipos de emergencias y llamamiento a respetar las restricciones
Tanto la Diputación de Castellón como la Generalitat Valenciana han querido reconocer públicamente el trabajo que están realizando los numerosos efectivos movilizados desde el inicio del incendio. En el operativo participan, además del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, los consorcios de bomberos de Alicante y Valencia, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y efectivos de distintos ayuntamientos.
La coordinación entre administraciones y cuerpos de emergencias está siendo clave para responder a un incendio de grandes dimensiones que mantiene en alerta a buena parte de la provincia de Castellón y obliga a movilizar recursos procedentes de distintos puntos de la Comunitat Valenciana.
Por su parte, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón ha insistido en la importancia de que nadie intente acceder a la zona afectada por el incendio, ya que ello podría poner en peligro tanto a los ciudadanos como a los propios equipos de intervención. Asimismo, ha pedido seguir exclusivamente las indicaciones de los servicios de seguridad y emergencias y consultar la información difundida a través de los canales oficiales.
Mientras el incendio continúa fuera de capacidad de extinción, las autoridades mantienen activados todos los recursos disponibles y seguirán evaluando la evolución del fuego para decidir cuándo podrán levantarse los confinamientos y autorizar el regreso de los miles de vecinos que han tenido que abandonar sus hogares. La evolución de las próximas horas será determinante para conocer si el operativo logra estabilizar uno de los incendios más graves registrados este verano en la provincia de Castellón.