Incendio de La Vall d’Uixó: el fuego sigue fuera de capacidad de extinción con más de 4.300 hectáreas afectadas y 15.000 desalojados

El incendio forestal mantiene un amplio despliegue de emergencias con más de 450 efectivos y 20 medios aéreos, mientras continúan los desalojos, los confinamientos y la atención a cientos de personas evacuadas

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El centro de control del CECOPI
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El incendio forestal declarado durante la mañana del sábado en La Vall d’Uixó continúa siendo uno de los episodios más graves registrados este verano en la provincia de Castellón. El fuego sigue fuera de capacidad de extinción, según la información facilitada tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) celebrada en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), lo que obliga a mantener un importante despliegue de recursos para intentar frenar el avance de las llamas.

El operativo movilizado reúne a más de 450 efectivos, a los que se suma la incorporación prevista de 20 medios aéreos para reforzar las labores de extinción. La evolución del incendio continúa siendo complicada y las autoridades mantienen todas las medidas de seguridad activadas ante el riesgo que todavía representa el fuego.

Un incendio que ya supera las 4.300 hectáreas

Las últimas estimaciones sitúan la superficie afectada en más de 4.300 hectáreas, mientras que el perímetro del incendio alcanza ya los 40 kilómetros, unas cifras que reflejan la magnitud del siniestro y la dificultad que están encontrando los equipos para contenerlo.

El incendio continúa fuera de la capacidad de extinción, una situación que se produce cuando las dimensiones y el comportamiento del fuego superan los recursos disponibles para controlarlo de forma efectiva. En estos casos, los trabajos se centran en proteger a la población, minimizar los daños y evitar que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas.

La incorporación de medios aéreos pretende reforzar el trabajo de las brigadas terrestres, especialmente en aquellos puntos donde el acceso resulta más complicado o donde la intensidad del incendio dificulta las tareas de control. La coordinación entre los distintos cuerpos de emergencia continúa siendo constante para adaptar la estrategia a la evolución del fuego.

Las próximas horas serán decisivas para comprobar si las condiciones permiten estabilizar alguno de los frentes activos o si, por el contrario, será necesario mantener el amplio dispositivo desplegado sobre el terreno.

Más de 15.000 personas han tenido que abandonar sus viviendas

La prioridad de los servicios de emergencia sigue siendo la seguridad de la población. El incendio ha obligado a desalojar 16 municipios y barrios, una de las mayores operaciones de evacuación registradas en la provincia en los últimos años.

Las evacuaciones afectan a Aín, Alcúdia de Veo, Artesa, Alfondeguilla, Tales, Eslida, La Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar y Chóvar, además de las urbanizaciones de Betxí y diversas zonas de La Vall d’Uixó.

En total, más de 15.000 personas permanecen fuera de sus hogares. Las autoridades han confirmado que ninguna podrá regresar hasta que la evolución del incendio permita garantizar plenamente su seguridad y no exista riesgo para los vecinos.

A esta situación se suman los confinamientos de Betxí y La Vall d’Uixó, donde la población debe permanecer en sus viviendas y seguir en todo momento las instrucciones de los servicios de emergencia.

Más de 560 personas siguen alojadas en espacios de evacuación

Mientras continúan las labores de extinción, los dispositivos de atención a la población desplazada siguen funcionando en distintos municipios de la provincia.

Actualmente, más de 560 personas permanecen atendidas en los espacios habilitados para los evacuados en localidades como Onda, Segorbe, Nules y Moncofa, donde reciben alojamiento y asistencia mientras no sea posible regresar a sus domicilios.

Estos centros permiten ofrecer una respuesta inmediata a quienes han tenido que abandonar sus viviendas de forma preventiva y garantizan la atención básica durante la emergencia. La situación se revisa de manera continua en función de la evolución del incendio y de las decisiones adoptadas por los responsables del operativo.

Las administraciones mantienen la coordinación entre los distintos servicios para asegurar que todas las personas evacuadas dispongan de los recursos necesarios mientras se prolonga la situación de riesgo.

Reconocimiento al operativo y llamamiento a respetar las restricciones

La Diputación de Castellón y la Generalitat Valenciana han agradecido públicamente el trabajo de todos los equipos que participan en las labores de extinción del incendio.

En el dispositivo intervienen el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, los consorcios de bomberos de Alicante y Valencia, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y numerosos recursos aportados por diferentes ayuntamientos, todos ellos coordinados para hacer frente a un incendio de gran complejidad.

Por su parte, el Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón ha reiterado el llamamiento a la ciudadanía para que nadie intente acceder a la zona afectada por el incendio, ya que ello podría dificultar el trabajo de los equipos de extinción y poner en riesgo tanto a los propios visitantes como a los profesionales que trabajan sobre el terreno.

Asimismo, los responsables del operativo recuerdan que la población debe seguir únicamente la información difundida por los canales oficiales y respetar en todo momento las indicaciones de los servicios de seguridad y emergencias. Mientras el incendio continúe fuera de capacidad de extinción, las restricciones y medidas de protección seguirán vigentes con el objetivo de preservar la seguridad de los vecinos y facilitar el trabajo de los equipos desplegados en la zona.