La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha asistido este jueves a la cuarta jornada de la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe, un acto que el texto sitúa como una de las principales celebraciones de la capital del Alto Palancia y que cuenta con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 2005 y de Bien de Interés Cultural Internacional desde 2011.
Barrachina ha recibido el pañuelo y el garrote de manos de la alcaldesa de Segorbe, M.ª Carmen Climent, y ha acompañado a vecinos y vecinas en el desarrollo del festejo. Según ha señalado, la Entrada de Toros y Caballos es “un espectáculo mágico y único en el mundo que atrae a miles de visitantes. Una de las fiestas de mayor proyección nacional e internacional de la provincia y que año a año llena Segorbe de adrenalina, emoción y tradición”.
Un recorrido de 450,20 metros por el casco histórico
La celebración discurre a lo largo de 450,20 metros entre la torre del Verdugo, desde donde salen los toros, y la plaza de la Cueva Santa, donde finaliza el evento. A lo largo del recorrido, numerosas personas presencian el paso de toros y caballos por las calles del casco histórico de Segorbe.
La presidenta provincial ha destacado también la implicación de los vecinos y vecinas de Segorbe y la labor de los caballistas, a quienes ha atribuido el esmero con el que engalanan a sus caballos para la celebración. “Segorbe se vuelca con esta fiesta y eso se nota en cada rincón de la ciudad”, ha afirmado.
Impacto turístico y económico
La dirigente provincial ha subrayado el compromiso de la Diputación con las tradiciones que se celebran en los 135 municipios de la provincia y ha defendido la necesidad de apoyar, poner en valor y preservar esta celebración, a la que ha definido como “una expresión cultural y de identidad colectiva que forma parte de la idiosincrasia de esta tierra”.
Además, ha resaltado la capacidad del festejo para atraer turismo y generar oportunidades económicas en la comarca, con incidencia en la actividad comercial y hostelera durante los siete días que dura la celebración.