El gran incendio forestal que mantiene en vilo a la provincia de Castellón deja por fin un primer alivio para miles de vecinos. La Generalitat Valenciana ha levantado el confinamiento en toda La Vall d'Uixó, la localidad donde comenzó el fuego el pasado sábado, después de que la evolución del incendio haya permitido recuperar parcialmente la normalidad. Sin embargo, la emergencia dista mucho de haber terminado, ya que las llamas que continúan activas han calcinado unas 8.500 hectáreas y mantienen evacuados numerosos municipios de la Sierra de Espadán.
La decisión llega tras una jornada en la que los equipos de extinción han conseguido contener los puntos más comprometidos gracias a una mejora de las condiciones meteorológicas. Aun así, Emergencias mantiene las medidas de evacuación y confinamiento en el resto de localidades afectadas hasta las 23.59 horas de este martes, cuando volverá a evaluarse la evolución del incendio.
El perímetro alcanza ya los 72 kilómetros y los trabajos se centran ahora en consolidar las zonas más delicadas para evitar reactivaciones. Durante toda la jornada han trabajado 30 medios aéreos junto a más de 400 efectivos terrestres, aprovechando una ventana meteorológica mucho más favorable que la vivida durante el fin de semana.
Más de 16.000 evacuados y 65.000 personas siguen confinadas
La mejora experimentada en La Vall d'Uixó no se ha trasladado todavía al resto del área afectada por el incendio. Actualmente permanecen activas 18 evacuaciones, correspondientes a 16 núcleos urbanos completos y una zona residencial de Betxí. En total, unas 16.000 personas continúan fuera de sus viviendas, mientras alrededor de 500 siguen alojadas en espacios habilitados en Onda, Segorbe, Nules y Moncofa.
Siguen desalojados Aín, Alcudia de Veo, Alfondeguilla, Tales, Eslida, La Vilavella, Artana, Sueras, Villamalur, Torralba del Pinar, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Chóvar, Azuébar, Almedíjar, la pedanía de Artesa, en Onda, además de varias urbanizaciones de Betxí. Asimismo, más de 65.000 vecinos continúan confinados en los municipios de Betxí y Onda, mientras los técnicos analizan la evolución del incendio para decidir si es posible levantar las restricciones durante las próximas horas.

Tras varios días marcados por el fuerte viento y el comportamiento imprevisible del fuego, la noche ha dejado un escenario mucho más favorable para los equipos de extinción. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), en la zona del incendio se han registrado vientos muy flojos, una humedad cercana al 80 % y temperaturas suaves. Estas condiciones podrían facilitar la consolidación del perímetro durante las próximas horas.
No obstante, la inversión térmica registrada al amanecer ha provocado una acumulación de humo que ha reducido la visibilidad y retrasado el inicio de los trabajos aéreos, que no han podido intensificarse hasta bien entrada la mañana. El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha destacado que, aunque la situación ha mejorado respecto a las últimas horas, hay que seguir manteniendo la prudencia y respetando las restricciones que continúan vigentes.
"Las previsiones son moderadamente optimistas"
El director de Extinción, Raúl Gil, ha asegurado que la situación es muy distinta a la del domingo, cuando los equipos trabajaban intentando frenar continuamente el avance del fuego. Ahora el operativo está mejor posicionado y puede concentrar sus esfuerzos en puntos concretos como Aín o el corredor entre Tales y Onda, donde se espera consolidar el perímetro aprovechando el aumento de la humedad durante la noche.
Las previsiones son "moderadamente optimistas", aunque los responsables del operativo insisten en que el incendio sigue activo y que las próximas horas serán decisivas para avanzar hacia su estabilización.