Vila-real ya tiene todo preparado para celebrar, un año más, la tradicional Marcha Cívica en conmemoración de quema de la ciudad durante la Guerra de Sucesión, cuando las tropas borbónicas asaltaron e incendiaron la ciudad como represalia por el apoyo de los vila-realenses a la causa austracista. Eso sí, vuelve con una novedad. Y es que el consistorio ha anunciado que este año más fiel a los hechos con la incorporación del toque a fuego de las campanas de la iglesia Arciprestal al paso de la comitiva por la plaza de la Vila. A propuesta de la asociación cultural Socarrats, organizadora del acto junto con la Concejalía de Normalización Lingüística, y gracias a la colaboración de la iglesia Arciprestal, las campanas tocarán a fuego como era habitual en aquella época para alertar en la población del peligro.
El concejal de Normalización Lingüística, Santi Cortells, ha explicado que esta novedad surge a propuesta de la asociación Socarrats como “una manera de reproducir de manera más fiel los hechos ocurridos aquel 12 de enero de 1706 y, al mismo tiempo, para mostrar a la ciudadanía que el campanario de la ciudad ha sido, históricamente, protagonista de los hechos destacados de nuestra historia”. Cortells ha recordado que “además de los toques litúrgicos, los campanarios de las iglesias se han utilizado también para toques civiles que servían para informar y alertar a la población”. El regidor ha agradecido la colaboración de mosén Javier Aparici, párroco de la Arciprestal San Jaime, y ha explicado que el encargado de realizar el toque a fuego manual será Carlos Peset, nieto de campanero, y quien habitualmente participa en el toque campanas de la antevigilia de San Jaime.
Hay que recordar que los actos de mañana por la conmemoración de la quema de la ciudad empezarán a las 19.00 horas con la salida de la comitiva desde la sede de la Asociación Cultural Socarrats, en la calle Sarthou, 38. El recorrido de la Marcha Cívica incluirá la avenida del Cedre, la calle Pere III, Mayor San Jaime, la plaza de la Vila, Mayor Santo Domingo y Lluís Vives, hasta llegar a la torre Motxa. Durante el recorrido, la comitiva estará encabezada por el portador del peón, Honori Planell Rubio, y el acto será presentado por Glòria Castellote Esteve. Al llegar a la plaza Mayor, los grupos de recreación histórica AC Miquelets del Regne de València y la Asociación de Recreación Histórica Redcoats de Alicante dispararán diversas salvas y será en ese momento cuando el campanario de la iglesia Arciprestal tocará a fuego.
Por otro lado, el regidor Santi Cortells ha recordar que según Mosén Benito Traver, en la Guerra de Sucesión en Vila-real, murieron 253 vecinos de la Vila, entre los cuales había 6 sacerdotes llamados Mn. Baptista Parra, Mn. Josep Alberola, Dr. Josep Llorenç, Mn. Josep Manero, Mn. Jaume Porta y Mn. Tomàs Jordà, 12 mujeres, 2 escribanos, 2 farmacéuticos, 2 cirujanos, 2 ciegos, 1 veterinario, 3 herreros, 1 sastre, 7 alpargateros, 1 relojero, 1 estudiante, 3 tejedores, el alcalde Dr. Vicent Gil y el nuncio del Consejo de la Vila, Miquel Llanes. Entre oficiales y soldados de ambos bandos murieron unas 500 personas.