La Generalitat ha iniciado el procedimiento para declarar el cant valencià d’estil como Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial de la Comunitat Valenciana. El anuncio lo ha realizado este domingo la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, durante la celebración del Dia del Cant Valencià d’Estil, organizada por el Institut Valencià de Cultura.
Protección patrimonial
La incoación del expediente ha supuesto el arranque de la protección patrimonial de esta manifestación cultural y su incorporación al catálogo de bienes protegidos de la Comunitat Valenciana. Ortí ha subrayado que se trata de “un paso de gran relevancia para garantizar la preservación y transmisión de una de las expresiones culturales más singulares de nuestra tierra”.
La consellera también ha señalado que el cant d’estil forma parte de la memoria colectiva de los valencianos y ha afirmado que se trata de “una tradición viva gracias al esfuerzo de cantadores, versadores, músicos y entidades culturales que la han transmitido de generación en generación”.
Qué recoge la ley
La declaración como BIC Inmaterial se ha fundamentado en lo establecido por la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, que prevé la protección de actividades, creaciones, conocimientos, prácticas y tradiciones consideradas representativas y valiosas de la cultura y de las formas de vida tradicionales valencianas, especialmente las transmitidas oralmente y las que contribuyen al mantenimiento y difusión del valenciano.
El expediente se ha abierto para una expresión musical que, según la información difundida por la Generalitat, se ha mantenido viva gracias a asociaciones, agrupaciones culturales y centros de formación especializados.
Una tradición musical todavía presente
El cant valencià d’estil se ha descrito como una expresión musical tradicional arraigada en la cultura popular valenciana, con un estilo vocal melismático y ornamentado, que agrupa modalidades como las albaes. Su origen se sitúa en los cantos al aire vinculados históricamente a las tareas agrícolas y se interpreta habitualmente con guitarras, guitarró, trompeta, clarinete y trombón.
En el caso de las albaes, la interpretación corre a cargo de dos cantadores acompañados por dolçaina y tabalet, especialmente en rondas nocturnas. Además, la tradición conserva la figura del versador, encargado de improvisar y transmitir las coplas que después interpretan los cantadores.
La Generalitat ha indicado también que existe una Escuela de Canto Popular d’Estil en Catarroja integrada en la enseñanza reglada, además de otras escuelas y entidades dedicadas a la formación y conservación de este patrimonio musical. El anuncio se ha producido durante el Dia del Cant Valencià d’Estil, una jornada que se conmemora en la ciudad de València desde 1998.