El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha defendido este lunes en Bruselas que el regadío de la Comunitat Valenciana tenga un reconocimiento específico en las políticas europeas del agua, la futura Política Agraria Común y los instrumentos de financiación vinculados a la adaptación climática, la seguridad alimentaria y la cohesión territorial.
La reivindicación se ha producido durante una agenda de trabajo desarrollada junto a la Federación de Comunidades de Regantes de la Comunitat Valenciana (FECOREVA), que ha incluido reuniones en el Comité de las Regiones con José Fonseca, jefe de unidad para la Comisión ENVE; en la Representación Permanente de España ante la UE con Juan Hernández, consejero de Política Territorial, y Rocío Wojski Pérez, consejera de Agricultura; y con funcionarios de la Comisión Europea vinculados a la gestión sostenible del agua y a la sostenibilidad medioambiental agraria.
Una realidad hídrica distinta, según la Generalitat
Barrachina ha sostenido que la política europea debe tener en cuenta las particularidades del Mediterráneo español. “Europa debe comprender que el Mediterráneo español no puede gestionarse con criterios pensados para territorios con grandes ríos atlánticos o centroeuropeos, porque nuestra realidad climática, hidrológica y productiva es distinta”, ha afirmado.
El conseller ha subrayado que la Comunitat Valenciana convive con una “escasez estructural de agua, una gran irregularidad en las precipitaciones y episodios torrenciales cada vez más graves”. También ha señalado: “La lluvia puede concentrarse en unas pocas horas y, meses después, dar paso a una sequía prolongada. Esa es nuestra realidad y exige respuestas adaptadas”.
En esa línea, ha defendido que “cuando hablamos de embalses, reutilización, modernización de regadíos, almacenamiento o gestión colectiva del agua, no hablamos de privilegios. Hablamos de herramientas imprescindibles para adaptarnos a situaciones cambiantes, proteger a la población y garantizar la producción de alimentos”.
Inversiones autonómicas y presupuesto para 2026
Barrachina ha destacado que la Generalitat ha ejecutado en 2025 un total de 44,7 millones de euros en inversiones directas y ayudas a las comunidades de regantes vinculadas a regadíos, de los que 37,3 millones han correspondido a subvenciones. Según ha detallado, esas partidas se han canalizado a través de programas como los Programas de Desarrollo Rural (PDR), las ayudas para la Utilización Racional del Agua (URA), obras de interés general, los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), la Acequia Real del Júcar y las ayudas por la dana de 2024 para reparar desperfectos.
De cara a 2026, el presupuesto prevé 68,8 millones de euros en materia de agua. La Generalitat ha calculado un incremento del 12 % en inversiones directas en regadíos y del 626 % en encauzamientos y prevención de inundaciones, que suman conjuntamente más de 28 millones de euros. Además, ha indicado que ampliará un 500 % las ayudas para la rehabilitación y seguridad de balsas de riego.
A estas actuaciones se suman más de 665 millones de euros invertidos en cuatro años en depuración y reutilización, una cifra con la que la Comunitat Valenciana se mantiene, según la Generalitat, como líder nacional en agua regenerada, con más del 50 % del total de España.
El nuevo ciclo europeo del agua
A partir de 2027, la Unión Europea afrontará el cuarto ciclo de planificación hidrológica, que abarcará el periodo 2027-2033 y obligará a los Estados miembros a revisar sus planes de cuenca, sus objetivos ambientales y sus programas de medidas.
Barrachina ha sostenido que ese nuevo escenario “debe tener en cuenta la singularidad de los territorios mediterráneos, donde la sequía y las inundaciones forman parte de una misma realidad hídrica”. También ha afirmado que “el próximo ciclo europeo del agua no puede basarse solo en restricciones. Tiene que apoyarse en inversión, reutilización, modernización, digitalización y obras hidráulicas”.
El conseller ha defendido que la Comunitat Valenciana “lleva años aplicando soluciones que ahora son prioridad europea”, en especial en eficiencia, reutilización del agua, gestión avanzada del regadío y modernización de infraestructuras. También ha recordado que cerca del 80 % del riego valenciano está ya modernizado y ha pedido que Europa “acompañe a quienes han hecho los deberes”, al considerar que modernizar el regadío “es una mejora ambiental, no una restricción”.
Barrachina ha señalado que la planificación europea debe equilibrar los objetivos ambientales con la seguridad hídrica y la competitividad agraria.