El secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, ha pedido al Gobierno de España que el nuevo decreto anticrisis que prepara para mitigar los efectos de la guerra en Oriente Medio incluya medidas específicas para aliviar los costes energéticos de la industria cerámica.
Carrasco ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de IGNITE, el Congreso Internacional de Innovación Cerámica, donde ha subrayado que el sector necesita competir en igualdad de condiciones con el resto de la industria europea. “Es una industria gasointensiva, estratégica para la Comunitat, con una enorme capacidad exportadora, que necesita competir en igualdad de condiciones con el resto de la industria europea”, ha señalado.
Bonificaciones y peajes del gas
El responsable autonómico ha defendido que las bonificaciones energéticas se extiendan a los peajes de transporte y distribución de la factura del gas, de forma que queden eliminados temporalmente. También ha criticado que el Gobierno central dejara fuera al sector azulejero del paquete de medidas aprobado en marzo para las industrias electrointensivas.
En su intervención, ha advertido de que la industria cerámica “atraviesa un momento especialmente delicado”, tanto por el aumento de los precios energéticos como por las decisiones que se están adoptando en el ámbito europeo, entre ellas las relacionadas con los derechos gratuitos de emisión. “Desde el primer momento, la Generalitat ha estado al lado del sector, defendiendo sus intereses y reclamando las medidas que necesita ante el Gobierno de España y ante las instituciones europeas”, ha afirmado.
Presión en Bruselas y subastas de cogeneración
Carrasco también ha instado al Gobierno de España a defender ante las instituciones europeas los intereses de la industria azulejera española en la próxima votación de tres enmiendas en favor del sector. Ha sostenido que las decisiones que se adopten en Bruselas tendrán un impacto directo sobre la capacidad de las empresas cerámicas para competir en los mercados internacionales y ha reclamado que el Ejecutivo no se limite a apoyar esas enmiendas, sino que utilice toda su capacidad de interlocución para lograr también el respaldo de sus socios europeos.
En relación con los derechos de emisión, ha señalado que las empresas castellonenses “han hecho un enorme esfuerzo en sostenibilidad” pero que el recorte a los derechos gratuitos no tiene en cuenta la realidad industrial de la cerámica y supone “un golpe injusto” para su competitividad. La Generalitat, ha añadido, defiende una “transición justa, alineada con la viabilidad tecnológica y el desarrollo de soluciones maduras y accesibles”, compatible con la protección de los puestos de trabajo vinculados al sector.
Además, ha lamentado “la lentitud y el retraso del Gobierno central” en la convocatoria de las subastas de cogeneración, que se habían comprometido y finalmente se han aplazado hasta diciembre. A su juicio, se trata de un mecanismo especialmente importante para el azulejo y el retraso genera incertidumbre en unas empresas que necesitan certezas para planificar inversiones y afrontar costes energéticos.
Apoyo autonómico al sector
Por último, Carrasco ha reafirmado el compromiso de la Generalitat con la cerámica y ha citado la nueva línea de ayudas a los clusters puesta en marcha por la conselleria que dirige Marián Cano, así como las líneas específicas de Ivace+i. Según ha dicho, estas medidas van a favorecer la innovación, las inversiones y la competitividad del sector.
La industria cerámica constituye uno de los principales pilares económicos de Castellón, con más de 16.000 puestos de trabajo directos, una facturación cercana a los 5.000 millones de euros y alrededor del 70 % de su producción destinada a los mercados internacionales.