La Generalitat Valenciana ha dado un paso firme en su compromiso con la protección del territorio con la activación de un ambicioso dispositivo extraordinario de prevención y extinción de incendios forestales con motivo de la Semana Santa y la Pascua. En un periodo marcado por la alta afluencia a espacios naturales, la anticipación y la coordinación se convierten en las claves de una estrategia que este año moviliza a 1.693 efectivos.
El operativo, presentado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, junto al conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, pone el foco en la prevención como eje central de la política medioambiental del Consell. Más allá de la respuesta ante emergencias, el planteamiento busca adelantarse al riesgo y minimizar al máximo la posibilidad de que se produzcan incendios.
Este despliegue no solo destaca por su magnitud, sino también por su enfoque integral. La coordinación entre distintas administraciones y cuerpos operativos permite cubrir de forma eficiente todo el territorio de la Comunitat Valenciana, con una distribución estratégica de recursos: 724 efectivos en Valencia, 470 en Castellón y 434 en Alicante, además de 65 profesionales con funciones transversales en toda la comunidad.

Un modelo basado en la anticipación
El dispositivo integra a bomberos forestales de la Generalitat, consorcios provinciales, bomberos municipales, agentes medioambientales y técnicos especializados, incluyendo personal de la empresa pública Vaersa. Todos ellos forman una red perfectamente engranada que combina vigilancia, intervención rápida y coordinación técnica.
Tal y como ha subrayado Vicente Martínez Mus, "la prevención comienza mucho antes de que aparezca el fuego". Este planteamiento se traduce en un despliegue sólido, anticipado y altamente coordinado que convierte la protección del medio natural en una prioridad política y operativa.
Uno de los pilares fundamentales de este sistema es su capacidad de actuación sobre el terreno. El operativo cuenta con 56 unidades de bomberos forestales terrestres, 45 autobombas y 6 unidades helitransportadas activas durante todo el año. A esto se suma una red de 42 observatorios forestales, de los cuales 10 mantienen vigilancia permanente las 24 horas.
Estos observatorios representan una herramienta esencial para la detección temprana. Como destacan desde la Conselleria, "actuar con rapidez puede marcar la diferencia entre un conato controlado y un incendio de grandes dimensiones". En esta línea, la Generalitat está impulsando un proceso de modernización que incluye la renovación de 10 puntos estratégicos con mejoras en infraestructuras, sistemas de comunicación, autosuficiencia energética y estaciones meteorológicas integradas. Esta iniciativa cuenta con una inversión de 2,2 millones de euros procedentes de fondos Next Generation-EU.

Tecnología, coordinación y conciencia ciudadana
El refuerzo del dispositivo no se limita al terreno forestal. Durante los días clave de Semana Santa y Pascua, el servicio del teléfono de emergencias 1·1·2 Comunitat Valenciana incrementará su personal para garantizar una respuesta ágil y eficaz ante cualquier incidencia. Además, la Policía de la Generalitat intensificará las labores de vigilancia preventiva en zonas recreativas, con especial atención al uso indebido del fuego en parques naturales.
En paralelo, se activarán medidas correspondientes al nivel 3 de preemergencia, considerado de riesgo máximo de incendios forestales. Entre ellas, destacan los vuelos de reconocimiento de medios aéreos, que recorrerán rutas estratégicas cargados con agua y retardante, especialmente en áreas con mayor densidad forestal.
Sin embargo, más allá del despliegue técnico y humano, la Generalitat pone el acento en un elemento clave: la implicación de la ciudadanía. Bajo el lema ‘Jo dic Stop al Foc’, la campaña de sensibilización de este año busca reforzar la corresponsabilidad social en la protección del entorno natural.

El mensaje es claro: cada gesto cuenta. Desde evitar el uso del fuego en zonas no autorizadas hasta respetar las normas en espacios naturales, la colaboración ciudadana es un factor determinante. Tal y como han destacado Juan Carlos Valderrama y Vicente Martínez Mus, el trabajo de los equipos desplegados es esencial, pero resulta igualmente imprescindible la conciencia individual.
Este enfoque conecta con una visión más amplia de sostenibilidad y cuidado del territorio, donde la prevención no es solo una tarea institucional, sino un compromiso colectivo. La campaña apela directamente a la ciudadanía, invitándola a formar parte activa de la solución y a consolidar una cultura preventiva que reduzca al mínimo el riesgo de incendios.
Un año más, el operativo especial de la Generalitat no solo representa un refuerzo de medios, sino también una apuesta decidida por la anticipación, la innovación y la implicación social. En un contexto de creciente sensibilidad medioambiental, iniciativas como esta consolidan un modelo de gestión que combina eficacia operativa y concienciación ciudadana, con un objetivo claro: que el mejor incendio sea, siempre, el que nunca llega a producirse.