La Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, dirigida por Marián Cano, ha emitido hasta la fecha 363 Certificados de Ahorro Energético favorables en la Comunitat Valenciana, en una herramienta que, según los datos difundidos por el departamento, ha permitido un ahorro acumulado superior a 500 millones de kilovatios hora (kWh).
El sistema de certificados de ahorro energético, en vigor desde principios de 2023, permite que personas y empresas que realizan actuaciones de eficiencia energética obtengan una contraprestación económica por los ahorros logrados, mediante la venta de esos certificados a compañías energéticas obligadas a alcanzar determinados niveles de ahorro.
La consellera ha explicado que un CAE “es un documento electrónico que garantiza que se ha conseguido un ahorro de energía equivalente a 1 kWh tras haber realizado una actuación de eficiencia energética, es decir, si una empresa lleva a cabo acciones de eficiencia energética y logra un ahorro anual de 200 kWh, obtendría 200 CAE”.
Más de 500 expedientes tramitados
Según los datos de Ivace+i Energía, se han tramitado 537 certificados en total. De ellos, 363 se han resuelto favorablemente, 123 han resultado desfavorables por no haberse podido acreditar el ahorro o por desistimiento, y el resto sigue en fase de evaluación.
Por sectores, la industria ha concentrado el mayor número de certificados, con 164. A continuación se han situado el transporte, con 97; el sector terciario, con 89; y el residencial, con 13.
Cano ha subrayado que estas cifras reflejan “el enorme potencial de ahorro energético en la Comunitat Valenciana, especialmente en sectores como el industrial, que son altamente intensivos en consumo y donde las mejoras son especialmente significativas”.
Un sistema con retorno económico
Ivace+i Energía actúa como gestor autonómico del sistema: valida las actuaciones realizadas, emite los certificados y los registra en el sistema nacional.
El mecanismo está diseñado para que las empresas energéticas —como comercializadoras de electricidad o gas, así como operadores de productos petrolíferos y de gases licuados del petróleo (GLP)— puedan cumplir su obligación de ahorro energético mediante la adquisición de estos certificados o, alternativamente, mediante el abono correspondiente al Fondo Nacional de Eficiencia Energética.
Según ha explicado la consellera, las empresas energéticas pueden comprar CAE a un precio inferior al que fija el Fondo, “lo que les permite cumplir sus objetivos de forma más eficiente en costes”. Al mismo tiempo, las personas y entidades que han acometido las mejoras reciben una compensación económica por los ahorros generados.