La Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia ha resuelto favorablemente 1.309 prestaciones de asistencia personal hasta el mes de julio en la Comunitat Valenciana. De ellas, 944 han correspondido a menores dependientes de entre 3 y 17 años para que sus familias puedan contratar a una Persona Profesional de Asistencia Terapéutica Infantil (PATI), mientras que 365 han sido concedidas a personas adultas dentro de la prestación de promoción de la autonomía personal (PAP).
Con estas cifras, la Comunitat Valenciana se sitúa como la tercera autonomía española en número de prestaciones económicas de asistencia personal concedidas, solo por detrás de País Vasco y Castilla y León. Además, según los datos difundidos por la Conselleria, es la comunidad que ofrece la cuantía mensual más elevada por esta prestación económica después de Galicia.
Por provincias, Valencia concentra el 58 % de las resoluciones, seguida de Alicante con el 32 % y de Castellón con el 10 %.
Un recurso para la infancia y la autonomía personal
La directora general de Dependencia y de las Personas Mayores, Beatriz Simón, ha defendido la utilidad de esta prestación para las personas dependientes, especialmente en edades tempranas. Según ha explicado, la asistencia personal “supone un paso gigante hacia la inclusión de las personas dependientes, especialmente en edades tempranas, puesto que garantiza su acompañamiento y ayuda tanto en el ámbito social como en la relación y la comunicación con los demás”.
Además, ha señalado que esta figura resulta clave para que las personas con grados de dependencia más elevados puedan desarrollar actividades personales, laborales, formativas, culturales, deportivas y sociales en condiciones de igualdad respecto al resto de la población. En esa línea, Simón ha destacado “el compromiso del Consell con la autonomía de las personas dependientes” y ha añadido: “Estamos haciendo todo lo posible para facilitar la realización de su proyecto de vida independiente, el acceso a la educación o al trabajo y su inclusión y participación social”.
La función de la PATI en menores
En el caso de la infancia y la adolescencia, la Persona Profesional de Asistencia Terapéutica Infantil (PATI) favorece la participación de los menores con discapacidad en todos los ámbitos de su vida cotidiana. La Conselleria señala que su labor abarca desde el acompañamiento en el entorno educativo y las actividades de ocio hasta el apoyo en rutinas diarias, comunicación, planificación de actividades y la gestión de situaciones que requieren una atención especializada, con el objetivo de promover su autonomía y su inclusión en igualdad de oportunidades.
La prestación, según el texto de la Conselleria, también proporciona apoyo a las familias al facilitar la conciliación y reducir la carga asociada a los cuidados. A su vez, permite desarrollar estrategias coordinadas de intervención entre profesionales y el entorno familiar, para que los niños, niñas y adolescentes reciban un acompañamiento continuado y seguro que contribuya a su desarrollo personal y a la adquisición progresiva de mayores niveles de autonomía.