La Diputación de Castellón ha reforzado la seguridad en el campo con la concesión de ayudas para contratar guardas rurales en 15 municipios. La convocatoria ha estado destinada a localidades de menos de 5.000 habitantes y ha buscado financiar el servicio de vigilancia y control para proteger la producción agrícola, evitar robos y actos vandálicos y asegurar la viabilidad de las producciones.
Municipios beneficiados
En esta tercera convocatoria se han beneficiado Benlloc, Càlig, Canet lo Roig, La Jana, La Llosa, La Salzadella, Les Coves de Vinromà, Rossell, Sant Jordi, Sant Mateu, San Rafael del Río, Traiguera, Vall d'Alba, Viver y Xilxes. Según la Diputación, estos municipios han podido reforzar la vigilancia rural y aumentar la seguridad de las personas que trabajan en el territorio.
El servicio de guardas rurales lo ha implantado la institución provincial en 2024 con el objetivo de garantizar la seguridad en el campo y evitar robos en las explotaciones agrícolas. La Diputación ha afirmado que esta herramienta ha resultado especialmente útil para las localidades más pequeñas.
Declaraciones de Marta Barrachina
Marta Barrachina ha subrayado que la medida responde al compromiso de la institución con el sector primario. “Estas medidas son un reflejo del compromiso de esta institución provincial por preservar nuestro sector primario y proteger tanto nuestro campo como a las personas que trabajan en él”, ha señalado.
La presidenta provincial también ha añadido que “la agricultura es un pilar esencial para nuestra economía y medio rural y con estas ayudas conseguimos reforzar la vigilancia y el control, ofreciendo más tranquilidad a nuestros agricultores”.
Presupuesto y efectos en el medio rural
Barrachina ha recordado además que, en la convocatoria anterior, la Diputación incrementó un 50% el presupuesto hasta alcanzar los 300.000 euros y amplió las bases a municipios de hasta 5.000 habitantes, lo que permitió que más localidades pudieran acceder a estas ayudas.
La dirigente provincial ha defendido también el papel de los guardas rurales en una provincia como Castellón, con una gran superficie de cultivo, y ha sostenido que son “una pieza clave” para respaldar el trabajo diario en el campo. Además de mejorar la seguridad, la línea de ayudas ha sido presentada como una vía para generar empleo, fortalecer el desarrollo rural y fijar población en los municipios más pequeños de la provincia.