La Generalitat ha anunciado una intervención para eliminar la caña invasora en 400 hectáreas de las cuencas de los barrancos del Poyo, Túria, Magro y Picassent y plantar cerca de 400.000 árboles y plantas con el objetivo de renaturalizar esos entornos y aumentar su resiliencia frente a incendios y riadas.
El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, y el alcalde de Villamarxant, Héctor Troyano, han visitado la zona del Túria a su paso por este municipio, donde se desarrollará parte de los trabajos. En la inspección técnica también han participado la directora general de Recuperación y Reconstrucción, Sandra Castillo, y personal técnico de Tragsa y Vaersa encargado de ejecutar la intervención.
Una actuación centrada en la caña y en la recuperación de los cauces
Según ha explicado la Generalitat, la intervención persigue un doble objetivo: reducir el riesgo de incendio asociado a la presencia de cañas, una especie muy inflamable por sus hojas secas y sus tallos huecos, y mejorar la capacidad hidrológica de los cauces al sustituirla por vegetación autóctona de bosque de ribera, que favorece la infiltración ante futuras avenidas de agua.
Raúl Mérida ha afirmado que la Generalitat llevará a cabo "el proyecto de limpieza de cañas y renaturalización de cauces más grande a nivel nacional en los barrancos del Poyo, Túria, Magro y Picassent para incrementar la capacidad hidráulica de estas cuencas y habilitar zonas verdes de paseo, ocio y contacto con la naturaleza abiertas a la ciudadanía".
El plan se desarrollará sobre lechos de ríos y barrancos que atraviesan un total de 53 términos municipales. En esta primera fase, la inversión ascenderá a 56,4 millones de euros con cargo a la Generalitat.
Municipios afectados y alcance de la primera fase
La actuación beneficiará a 11 municipios en la cuenca del Poyo: Chiva, Cheste, Ribarroja, Quart, Aldaia, Alaquàs, Torrent, Picanya, Paiporta, Catarroja y Massanassa.
En la cuenca del Túria se actuará en las localidades: Calles, Domeño, Loriguilla, Sot de Chera, Chulilla, Gestalgar, Bugarra, Pedralba, Vilamarxant-Benagucail, Ribarroja, Paterna-Manises y Quart de Poblet.
La relación sigue con 23 municipios del Magro: Alborache, Alfarb, Algemesí, Buñol, Camporrobles, Carlet, Catadau, Caudete, Dos Aguas, Fuenterrobles, Guadassuar, l'Alcudia, Llombai, Macastre, Montroi, Montserrat, Real, Requena, Siete Aguas, Sinarcas, Turís, Utiel y Yàtova. En el barranco de Picassent, la intervención alcanzará a Picassent, Alcàsser y Beniparrell.
La dana y la gestión de residuos
La Generalitat ha recordado que durante la dana se generaron más de un millón de toneladas de residuos, entre ellas más de 20.000 toneladas de cañas arrastradas por las inundaciones. Esos restos se retiraron y gestionaron desde la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, en lo que se ha presentado como la partida presupuestaria más elevada de la reconstrucción, con 225 millones de euros.
"La experiencia nos ha enseñado que hay que mantener la regulación hidrológica de los cauces y para ello es necesario retirar los árboles dañados y obstáculos para mejorar su cubierta vegetal y llevar a cabo un plan integral de erradicación de caña invasora", ha señalado Mérida.
El comisionado ha explicado también que, aunque la competencia sobre los cauces corresponde a la Administración General del Estado, la Generalitat ha decidido actuar en 160 kilómetros de cauces, especialmente en zonas donde no ha intervenido la Confederación Hidrográfica del Júcar.
La actuación forma parte del Plan Endavant, que prevé 343 medidas para impulsar la recuperación económica y social de la Comunitat Valenciana y preparar el territorio ante futuros episodios climatológicos extremos.
Una segunda fase para otros barrancos
El Consell ha avanzado que esta primera fase se centrará en las cuencas del Túria, Magro, Poyo y Picassent, que resultaron afectadas por la dana, y que después la actuación se ampliará.
La Generalitat ha incluido además una referencia técnica sobre la peligrosidad de las inundaciones: el Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables del MITECO clasifica los escenarios en T10, T100 y T500, según la probabilidad de frecuencia. En ese marco, barrancos como el Poyo o el Pozalet se sitúan entre T50 y T75, mientras que otros como el Carraixet están en T500, un escenario de avenida extraordinaria con un período de retorno de 500 años, equivalente a una probabilidad de 1/500.