La Generalitat ha presentado a los agricultores de las cuatro principales zonas productoras de arroz de la Comunitat Valenciana el dispositivo para gestionar la paja de arroz de la próxima campaña. El plan combina un sistema gratuito de retirada de los restos vegetales y una medida extraordinaria que adelanta al 16 de septiembre de 2026 el inicio del periodo de quema en determinadas superficies agrícolas.
El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha mantenido un encuentro con representantes agrarios de l’Albufera, la Ribera Sur del Xúquer, Pego-Oliva y Almenara para explicar el dispositivo. Según ha trasladado, el sistema de recogida estará gestionado por la empresa pública Vaersa y permitirá a los agricultores solicitar la retirada de la paja de sus campos.
El cuestionario para pedir ese servicio ha estado habilitado desde agosto, con el objetivo de avanzar trámites antes del inicio de la siega, que comienza estos días. La paja recogida será empacada para facilitar su aprovechamiento posterior y podrá destinarse al sector ganadero. La Generalitat ha precisado que el servicio será gratuito para los agricultores que lo soliciten.
Martínez Mus ha explicado que esta actuación “permite dar una segunda vida a un subproducto agrícola y establecer una conexión entre el sector arrocero y el ganadero”. También ha señalado que se prevé recoger y empacar alrededor de 1.000 toneladas de paja de arroz durante la campaña, con una subvención de 90.000 euros de la Generalitat.
Los ganaderos que soliciten la paja deberán hacerse cargo del transporte. La paja empacada se pondrá a disposición del sector ganadero para su uso como cama, alimento del ganado y otros usos en las explotaciones.
Quema autorizada en 2026, con límites de riesgo
Junto a esta vía de recogida, la Generalitat ha establecido para la campaña 2026 una medida extraordinaria que permite la quema de los restos de paja y rastrojo de arroz en determinadas superficies agrícolas dentro de la zona de influencia forestal. El periodo se ha adelantado al 16 de septiembre de 2026 y se prolongará hasta la finalización de la campaña de siega y, en todo caso, hasta el 31 de diciembre de 2026.
La autorización estará condicionada a que no exista un alto riesgo de incendios forestales. En concreto, las quemas solo podrán realizarse cuando el nivel de preemergencia por riesgo de incendios sea 1, mientras que quedarán prohibidas con nivel 2 o 3. Además, deberán ejecutarse entre la salida del sol y dos horas antes de la puesta de sol y respetar el resto de condiciones de seguridad fijadas en la resolución.
Para facilitar ese proceso, los agricultores contarán con la aplicación móvil QUEPAR, que determina las condiciones meteorológicas más favorables para realizar las quemas minimizando los efectos sobre la calidad del aire. En el caso del Parc Natural de l’Albufera y de la Marjal y Estanys de la Ribera Sur del Xúquer, el uso de la aplicación será obligatorio.
Objetivo: evitar acumulaciones y daños en los humedales
La Generalitat ha enmarcado estas medidas en una gestión escalonada de los restos de la cosecha para evitar episodios de aguas negras o anoxia en los humedales cuando la paja no se recoge ni se quema. Según ha indicado el conseller, el objetivo es también evitar que las quemas se concentren en pocos días.
El dispositivo ha contado con la participación de representantes de las principales asociaciones agrarias, la secretaria autonómica de Medio Ambiente, Sabina Goretti Galindo, el director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, el secretario autonómico de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Vicente Tejedo, y el director general de Política Agraria Común (PAC), Ángel Marhuenda.
La administración autonómica ha añadido que la medida también permitirá dar cobertura a la paja generada por variedades más tempranas de arroz, ya que prevé que a partir de la semana que viene comiencen las primeras siegas y que habrá paja apilada en la segunda quincena de septiembre.