La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha concedido 492.624,91 euros a 42 entidades beneficiarias de las ayudas de 2026 dirigidas a las agrupaciones para tratamientos integrados en agricultura (ATRIA), con el objetivo de favorecer la lucha integrada contra las plagas y mejorar la sanidad vegetal de los cultivos.
La convocatoria, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), ha partido con una dotación inicial de 300.000 euros y se ha ampliado en 195.000 euros hasta alcanzar un presupuesto máximo de 495.000 euros. Según la Conselleria, esta ampliación ha permitido reforzar los recursos destinados a las agrupaciones agrícolas y atender un mayor número de solicitudes dentro de los límites presupuestarios establecidos.
Apoyo a la gestión integrada de plagas
La directora general de Producción Agrícola y Ganadera, M.ª Àngels Ramón-Llín, ha señalado que “estas ayudas contribuyen a reforzar el trabajo de las agrupaciones en la prevención y el control de plagas, así como a favorecer una gestión más sostenible de los cultivos”.
La Conselleria de Agricultura ha publicado a principios de este año una nueva orden de bases reguladoras para estas subvenciones, con la finalidad de fomentar la gestión integrada de plagas como herramienta para la sanidad vegetal y la productividad de los cultivos.
Las ayudas financian, durante un periodo máximo de cinco años y con una intensidad decreciente, los costes laborales del personal técnico contratado por las ATRIA para dirigir la lucha común contra las plagas. Además, contemplan hasta un 10 % del gasto en productos o medios fitosanitarios que incorporen innovaciones o supongan una mejora en la aplicación de las técnicas de gestión integrada.
Funciones de las ATRIA
La Conselleria ha subrayado que las ATRIA desempeñan un papel esencial en la reducción del uso de plaguicidas, la promoción del equilibrio del agroecosistema y la minimización de los riesgos para la salud humana y el medio ambiente.
También ha destacado que las actuaciones conjuntas de estas agrupaciones contribuyen a mejorar la viabilidad económica de las explotaciones agrícolas y a reforzar la capacitación técnica de sus asociados en materia de producción integrada. Ramón-Llín ha añadido que “la gestión integrada de plagas permite avanzar hacia una agricultura más sostenible, que compatibilice la protección de los cultivos con el cuidado del medio ambiente y la salud de las personas”.