La Generalitat ha intensificado las actuaciones de control sobre las poblaciones de jabalí en la provincia de Castellón con un dispositivo que ha contado ya con 31 cajas trampa desplegadas en la Plana y que ha permitido registrar 228 capturas desde el inicio de los trabajos en 2026.
Actuaciones en Castellón y la Marjaleria
El director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, ha visitado una de las cajas trampa instaladas en la Marjaleria de Castellón junto al concejal de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Castellón, Gonzalo Romero. El dispositivo se ha desplegado en el término municipal dentro de las medidas complementarias previstas para reducir las poblaciones de jabalí en la Comunitat Valenciana ante el riesgo de expansión de la peste porcina africana.
En el municipio de Castellón se han instalado 11 cajas trampa. Desde el inicio de los trabajos en 2026, estas unidades han permitido la captura de 76 jabalíes.
Gomis ha afirmado que “la Generalitat está intensificando el control de las poblaciones de jabalí allí donde se está produciendo una mayor concentración de ejemplares, especialmente en zonas agrícolas y periurbanas, con el objetivo de reducir su densidad y prevenir los problemas que su presencia puede generar”.
Seguimiento previo y extensión del dispositivo
La ubicación de las cajas trampa se ha determinado a partir de un trabajo previo de seguimiento mediante técnicas de fototrampeo, que ha permitido estudiar la abundancia y los movimientos de las poblaciones de jabalí en las distintas áreas de actuación. Según ha explicado el director general, esa información ha servido para localizar los puntos con mayor presencia de ejemplares y optimizar la eficacia del dispositivo de captura.
“La ubicación de las cajas trampa no se hace de manera aleatoria, sino que responde a un trabajo previo de seguimiento mediante fototrampeo que nos permite conocer dónde se concentra la población y cuáles son sus movimientos”, ha señalado Gomis. También ha añadido: “Esto nos permite dirigir los esfuerzos a los puntos donde las actuaciones pueden ser más eficaces y optimizar los recursos disponibles”.
El dispositivo de control se ha extendido además a Burriana, Vila-real, Alquerías del Niño Perdido, Almassora y Benicàssim, así como a parte de los términos de Onda, Cabanes y Borriol.
Objetivo sanitario y agrícola
La Generalitat ha vinculado estas medidas a la necesidad de reducir las afecciones que la presencia del jabalí genera en cultivos, seguridad vial y convivencia ciudadana. Además, ha subrayado que las actuaciones contribuyen a minimizar los riesgos para la sanidad animal derivados de la transmisión y dispersión de enfermedades que pueden afectar a la cabaña ganadera, entre ellas la peste porcina africana.
Según el departamento autonómico, el objetivo es mantener las poblaciones de jabalí dentro de niveles compatibles con la conservación de los ecosistemas, la actividad agraria, la seguridad ciudadana y la sanidad animal.