Los Puntos de Encuentro Familiar de Protección de la Comunitat Valenciana han atendido durante 2025 a un total de 1.138 niños, niñas y adolescentes del sistema de protección, según los datos facilitados por la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia. Estos recursos están orientados a facilitar visitas, comunicaciones y encuentros de menores tutelados con sus familias de origen u otros familiares cuando hace falta supervisión profesional.
Red de tres centros en la Comunitat Valenciana
La Comunitat Valenciana ha contado con tres Puntos de Encuentro Familiar de Protección, ubicados en Castellón de la Plana, València y Alicante. Su función ha sido ofrecer un espacio neutral y seguro en el que las relaciones familiares se han desarrollado bajo acompañamiento técnico, con el objetivo de favorecer el mantenimiento de los vínculos y, cuando las circunstancias lo permiten, los procesos de reunificación familiar.
La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, ha dado a conocer estos datos durante una visita al centro de Alicante, donde ha mantenido una reunión de trabajo con el equipo profesional responsable del servicio. Según ha explicado, estos recursos han ocupado un papel relevante dentro del sistema valenciano de protección a la infancia y la adolescencia.
Reunión en Alicante y valoración del servicio
Durante la visita, Albalat ha afirmado que "los Puntos de Encuentro Familiar de Protección garantizan un entorno seguro para mantener los vínculos familiares de los menores tutelados". También ha señalado que "esta cifra refleja la importancia de unos recursos que permiten a niños, niñas y adolescentes mantener las relaciones familiares en condiciones adecuadas, siempre desde la protección de sus derechos y atendiendo a su interés superior".
El equipo técnico del centro de Alicante ha trasladado a la consellera información sobre la actividad desarrollada, el perfil de las personas atendidas y los principales retos que afronta el servicio en su trabajo diario. Albalat ha añadido que "La intervención especializada de los equipos resulta fundamental para ofrecer una atención individualizada y acompañar procesos familiares que requieren experiencia, sensibilidad y un seguimiento continuado".
La consellera ha concluido que "detrás de cada encuentro existe un trabajo técnico orientado a proteger los derechos de los menores y a garantizar que las relaciones familiares se desarrollen siempre en un contexto de seguridad, estabilidad y protección".