El curso escolar 2026-2027 acaba de comenzar en la Comunitat Valenciana, pero el conflicto entre los sindicatos educativos y la Conselleria de Educación vuelve a estar sobre la mesa. La huelga indefinida que mantuvo movilizado al profesorado durante un mes quedó suspendida en junio, aunque las reivindicaciones siguen pendientes y las organizaciones sindicales ya han preparado nuevas protestas.
La primera tendrá lugar el sábado 12 de septiembre en Alicante, Valencia y Castellón de la Plana. Las tres manifestaciones se celebrarán por la tarde con el objetivo de facilitar la participación de toda la comunidad educativa, desde profesores y alumnos hasta familias, además de cualquier ciudadano que quiera sumarse a las reivindicaciones.
La convocatoria ha sido anunciada por STEPV, que considera que el nuevo curso comienza sin que se hayan producido avances suficientes en buena parte de las cuestiones que provocaron las movilizaciones del pasado año. El sindicato asegura que la falta de acuerdos mantiene abierto un conflicto que llegó a uno de sus momentos de mayor tensión durante la primavera.
El conflicto educativo vuelve a las calles
La protesta del 12 de septiembre no será una movilización aislada, sino el primer paso de un nuevo calendario de acciones acordado por las organizaciones que convocaron las huelgas del pasado curso. Tras la suspensión de la huelga indefinida el 11 de junio, los sindicatos se reunieron en julio para establecer una estrategia con la que mantener la presión durante el verano y el nuevo curso.
STEPV sostiene que la Conselleria de Educación no ha dado respuestas reales y significativas a las principales reivindicaciones planteadas durante el conflicto. El sindicato recuerda que únicamente ha firmado el acuerdo relacionado con la simplificación de la burocracia, una medida que fue respaldada por el profesorado mediante una consulta.
El resto de las demandas continúan sin el respaldo de STEPV al considerar que las propuestas son insuficientes. Entre ellas se encuentran la recuperación de las plantillas docentes, la reducción de las ratios, la recuperación del poder adquisitivo perdido desde 2010 y la mejora de las infraestructuras educativas.
La lista también incluye reivindicaciones relacionadas con la inclusión educativa y la Formación Profesional, además de la derogación de la denominada ley de libertad educativa. Son cuestiones que ya estuvieron en el centro de las protestas durante el curso pasado y que ahora vuelven a protagonizar el inicio del nuevo año académico.
Una huelga histórica que no cerró el conflicto
El enfrentamiento entre los sindicatos y Educación viene de lejos y fue aumentando de intensidad a lo largo del pasado curso. Las primeras movilizaciones comenzaron el 20 de noviembre, cuando se organizaron concentraciones en los propios centros educativos. Apenas unas semanas después, el profesorado fue convocado a una primera jornada de huelga, el 11 de diciembre.
La presión continuó durante los siguientes meses y el 31 de marzo se celebró una segunda jornada de huelga. El conflicto terminó desembocando en una huelga indefinida que comenzó el 11 de mayo y se prolongó hasta el 11 de junio, una movilización especialmente relevante por su duración y alcance.
Aunque finalmente quedó suspendida, los sindicatos no consideran que el problema esté solucionado. De ahí que el inicio del curso llegue acompañado de nuevas movilizaciones y que el 12 de septiembre se haya convertido en la primera fecha señalada del calendario de protestas.
A las reivindicaciones que ya estaban sobre la mesa se suma ahora otro motivo de discrepancia. STEPV reclama la derogación del artículo 155 de la ley de acompañamiento de los presupuestos de 2026, al considerar que introduce una nueva función de la Inspección de Educación que no fue negociada con las organizaciones sindicales.