El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado una nueva línea de ayudas para incorporar a 200 nuevos y jóvenes agricultores al campo valenciano, dotada con 8 millones de euros. Además, ha avanzado que en septiembre se harán los primeros pagos de los 548 expedientes de la convocatoria resuelta este año.
El anuncio se ha producido durante el acto del Primer Corte de la Uva Embolsada del Vinalopó, celebrado con la presencia del conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina. Allí, Pérez Llorca ha destacado la calidad de las cosechas de la zona y ha afirmado que contarán siempre con el respaldo de la Generalitat.
Ayudas, simplificación y diferenciación en los mercados
En su intervención, el jefe del Consell ha señalado que la Generalitat ha aprobado dos leyes de simplificación administrativa y una rebaja fiscal que, según ha dicho, benefician especialmente a las personas dedicadas a la agricultura y la ganadería.
También ha defendido la necesidad de que los productos valencianos se diferencien en los mercados europeos ante la competencia de mercancías procedentes de otras zonas. En ese contexto, ha mostrado el respaldo de la Generalitat a la iniciativa de etiquetar los productos y de reforzar las denominaciones de origen para ganar competitividad.
El president ha añadido que el sector agrario afronta varios retos, entre ellos el incremento de los costes de producción, la competencia de terceros países, las nuevas variedades y el relevo generacional.
El agua, el principal desafío para el campo alicantino
Pérez Llorca ha situado el agua como el principal problema del sector y ha recordado que más de 30.000 hectáreas de cultivos de la provincia de Alicante dependen del trasvase Júcar-Vinalopó. Según ha explicado, esa infraestructura, iniciada hace 24 años, estará culminada este año gracias al impulso de la Generalitat.
En esa línea, ha afirmado que las obras de los Tramos I y II de la Margen Izquierda estarán operativas antes de que termine el ejercicio y ha subrayado que las actuaciones ya ejecutadas o en marcha han movilizado más de 46,8 millones de euros de la Generalitat. Entre ellas ha citado las intervenciones en el embalse del Toscar y las obras complementarias de Albatera y Aspe.
El president ha insistido en que este esfuerzo inversor necesita acompañamiento en otras infraestructuras hidráulicas y ha puesto el foco en el embalse de San Diego.
Reclamación al Gobierno por el embalse de San Diego
Pérez Llorca ha advertido de que las inversiones en regadío perderán eficacia si el Gobierno central no acomete “de manera urgente la reparación del embalse de San Diego”, construido en 2010 con un coste de 40 millones de euros. Según ha dicho, las filtraciones constantes impiden su funcionamiento pleno y limitan el rendimiento del sistema de postrasvase.
También ha lamentado que la actuación se haya aplazado por el Ejecutivo central hasta 2028. A su juicio, esa decisión pone en riesgo el abastecimiento de riego de unas 70.000 hectáreas de cultivo y compromete el aprovechamiento óptimo de las infraestructuras hidráulicas existentes.
Por ello, ha reclamado al Gobierno central “un mayor compromiso con la agricultura alicantina” y ha exigido que las obras de reparación se ejecuten con carácter prioritario. Como referencia, ha citado la política hídrica del Consell, que, según ha dicho, se basa en tres principios: inversiones, planificación y eficiencia.