Un proyecto valenciano prueba bacterias y fagos para acelerar la degradación de bioplásticos

El desarrollo, llamado Microfago, ha pasado ensayos en laboratorio y piloto y prevé iniciar pruebas a escala semiindustrial en la segunda quincena de julio.

Guardar

Investigación con bacterias
Investigación con bacterias
Añadir CastellóExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

La Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio financia, a través de Ivace+i Innovación, un proyecto que estudia nuevas técnicas basadas en bacterias y bacteriófagos para acelerar la degradación de bioplásticos en entornos industriales.

La iniciativa, denominada Microfago, busca optimizar tratamientos ya utilizados para residuos orgánicos, como el compostaje y la digestión anaerobia, mediante un control más preciso de la población microbiana implicada en la descomposición del material.

Cómo funciona el proyecto

El consorcio está coordinado por el Instituto Tecnológico del Plástico, AIMPLAS, y cuenta también con la participación de DARWIN Bioprospecting, Evolving Therapeutics, GIRSA y la Universitat de València. Además, la propuesta recibe apoyo económico de la Unión Europea a través del programa FEDER Comunitat Valenciana para el periodo 2021-2027.

El objetivo es actuar sobre dos frentes: por una parte, eliminar bacterias inactivas o inhibidoras mediante virus específicos llamados bacteriófagos o fagos; por otra, favorecer el crecimiento de los microorganismos que sí degradan los plásticos. La información divulgada por el proyecto sostiene que esta combinación permitiría acelerar la descomposición y hacerla más eficiente y segura.

El planteamiento se describe como microbiológico y personalizado, ya que no solo incorpora bacterias activas para biodegradar los bioplásticos, sino que también retira de forma específica los microorganismos que compiten por los recursos o frenan el proceso.

Resultados y fases de ensayo

El proyecto ya se ha sometido a pruebas a escala de laboratorio y piloto. Según el planteamiento del consorcio, los resultados obtenidos hasta ahora son prometedores: los microorganismos aislados por DARWIN Bioprospecting habrían agilizado la biodegradación, mientras que los fagos obtenidos por Evolving Therapeutics habrían eliminado bacterias no favorables y favorecido un entorno más propicio para las especies beneficiosas.

Antes de esta fase, se han identificado y caracterizado las bacterias clave para la biodegradación, lo que ha permitido desarrollar soluciones con microorganismos específicos. Paralelamente, equipos de referencia de AIMPLAS y de la Universitat de València han realizado ensayos en condiciones controladas para analizar el compostaje y sus características físico-químicas.

Los resultados se evaluarán a escala de laboratorio, piloto e industrial para comprobar el rendimiento de degradación en las distintas etapas. Las pruebas a escala semiindustrial prevén comenzar en la segunda quincena de julio.

Participación empresarial y aplicación industrial

La colaboración con empresas y centros de investigación especializados en microbiología, biotecnología y ciencia de los materiales es uno de los ejes del desarrollo. DARWIN Bioprospecting y Evolving Therapeutics aportan el conocimiento para generar las bacterias y los fagos utilizados en el proyecto.

Por su parte, AIMPLAS y la Universitat de València aportan el control de las condiciones de compostaje y del proceso de biodegradación, mientras que GIRSA facilita materiales, asesoramiento sobre condiciones industriales e infraestructura para ensayos a escala industrial.

La iniciativa también se alinea con las conclusiones del Comité Estratégico de Innovación Especializado (CEIE) en Economía Circular, que apuesta por la “reducción y valorización más eficiente de los residuos”, y con los ejes de la Estrategia de Especialización Inteligente de la Comunitat Valenciana, S3, coordinada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio.