Los servicios de emergencia vuelven a estar pendientes este jueves de la zona afectada por el gran incendio forestal de la Vall d'Uixó y la Serra d'Espadà. Varias semanas después de declararse controlado el fuego que arrasó miles de hectáreas, se ha detectado una reproducción dentro de su perímetro, concretamente en la zona de Tales, que ha obligado a movilizar nuevamente medios terrestres y aéreos.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón ha desplazado recursos hasta el lugar con el objetivo de frenar las llamas y evitar que esta reproducción pueda avanzar fuera del área afectada por el incendio anterior.
La situación coincide, además, con otros dos incendios de vegetación en el término municipal de la Vall d'Uixó, estos sí localizados fuera del perímetro del gran fuego forestal. Uno afecta a un campo de cultivo abandonado en el camí La Punta y el otro se ha originado en unas balas de paja.
Los tres avisos mantienen movilizados a los servicios de emergencia en una zona especialmente sensible después de lo ocurrido a comienzos de agosto. El gran incendio fue dado por controlado el pasado 8 de agosto después de 11 días de trabajos y dejó finalmente 9.568 hectáreas calcinadas.
Medios aéreos para frenar la reproducción en la zona de Tales
La actuación que concentra mayor atención es la reproducción detectada dentro del perímetro del anterior incendio forestal de la Vall d'Uixó, en la zona de Tales.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón ha movilizado un dispositivo compuesto por medios terrestres y aéreos para actuar sobre el punto y tratar de controlar las llamas antes de que puedan extenderse.
En concreto, participan dos unidades de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana y dos medios aéreos. El operativo desde el aire está compuesto por un helicóptero con una unidad helitransportada de bomberos forestales y un avión.
A estos recursos se suma un coordinador forestal del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón. La prioridad es actuar con rapidez sobre la reproducción, especialmente teniendo en cuenta que se encuentra dentro de una superficie que sufrió un incendio de grandes dimensiones hace apenas unas semanas.
Qué significa que se produzca una reproducción de un incendio
La aparición de llamas después de que un incendio haya sido estabilizado o controlado no implica necesariamente que se trate de un nuevo fuego independiente. En grandes incendios pueden permanecer durante días puntos calientes en raíces, troncos, materia orgánica o zonas con acumulación de combustible.
Estos puntos pueden mantener temperaturas elevadas incluso cuando en superficie aparentemente ya no existen llamas. Determinadas condiciones meteorológicas pueden favorecer posteriormente que vuelvan a aparecer humo o fuego y obliguen a intervenir de nuevo.
Precisamente por esta razón, después de controlar un gran incendio continúan las labores de vigilancia y revisión del perímetro. Detectar rápidamente una reproducción permite concentrar recursos en el punto afectado antes de que las llamas encuentren vegetación sin quemar y puedan propagarse.
En el caso actual, los servicios de emergencia han optado por movilizar incluso medios aéreos. La intervención busca evitar que este nuevo foco pueda generar problemas en un territorio que quedó profundamente afectado por el incendio de finales de julio y principios de agosto.
Otros dos incendios movilizan a los Bomberos en la Vall d'Uixó
La reproducción de Tales no es el único aviso relacionado con el fuego que mantienen activo a los servicios de emergencia. De manera paralela, se han registrado otros dos incendios de vegetación en el término municipal de la Vall d'Uixó.
Uno de ellos se ha localizado en el camí La Punta. Según las primeras informaciones disponibles, las llamas afectan a un campo de cultivo abandonado y el incendio se encuentra fuera del perímetro del gran fuego forestal de semanas atrás.
Hasta este punto se han desplazado una dotación del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón y una unidad de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana. Los efectivos trabajan para controlar el fuego y evitar su propagación hacia otras zonas.
El segundo aviso se refiere a un incendio de vegetación que afecta a unas balas de paja, también en la Vall d'Uixó. En este servicio intervienen efectivos del parque de bomberos de la Plana Baixa.
Una zona especialmente sensible tras el incendio de agosto
La coincidencia de estos avisos cobra especial relevancia por los antecedentes inmediatos de la zona. La Vall d'Uixó y la Serra d'Espadà vivieron a finales de julio y comienzos de agosto uno de los episodios más graves del verano en la provincia de Castellón.
El incendio forestal permaneció durante 11 días movilizando un amplio dispositivo de extinción. Fueron siete jornadas con el fuego activo y otros cuatro días después de su estabilización en los que continuaron produciéndose pequeños rebrotes y columnas de humo.
La magnitud del incendio quedó reflejada en el balance definitivo de superficie afectada. Las llamas calcinaron 9.568 hectáreas, dejando una enorme extensión de terreno forestal dañada y obligando a mantener la vigilancia incluso después de que la situación dejara de representar la amenaza de los primeros días.
Finalmente, el incendio fue declarado controlado el 8 de agosto. Sin embargo, la aparición ahora de una reproducción demuestra que las consecuencias operativas de un gran fuego pueden prolongarse mucho más allá del momento en el que desaparecen los grandes frentes de llamas.
La vigilancia continúa después de un gran incendio
El control de un incendio forestal de estas dimensiones no supone el final inmediato de todos los trabajos. Una vez frenado su avance, los efectivos deben revisar el terreno, vigilar puntos calientes y actuar sobre posibles reproducciones.
La orografía puede complicar todavía más estas tareas. En zonas forestales extensas y de difícil acceso existen puntos donde resulta más complicado comprobar completamente la ausencia de calor bajo la superficie o entre la vegetación quemada.
De ahí la importancia de una respuesta rápida cuando vuelve a detectarse actividad. En esta ocasión, el despliegue de dos unidades forestales, un helicóptero con brigada helitransportada, un avión y un coordinador forestal permite actuar desde diferentes frentes sobre el punto localizado en Tales.
La situación también obliga a mantener la prudencia ante la coincidencia de otros incendios en las proximidades. Aunque los fuegos del camí La Punta y de las balas de paja se encuentran fuera del perímetro del gran incendio, su aparición prácticamente simultánea supone una mayor carga de trabajo para los servicios de emergencia.
Bomberos mantienen la atención sobre los tres avisos
Los trabajos continúan centrados en controlar los diferentes puntos y evitar que las llamas puedan ganar terreno. La situación más sensible permanece en Tales, donde se ha producido la reproducción dentro del perímetro del incendio forestal de la Vall d'Uixó.
Mientras tanto, los efectivos desplazados al camí La Punta actúan sobre el fuego declarado en el campo abandonado y los bomberos del parque de la Plana Baixa trabajan en el incendio que afecta a las balas de paja.
Los avisos llegan en unas jornadas especialmente delicadas para los montes de Castellón, con las administraciones manteniendo medidas extraordinarias de prevención ante el elevado riesgo de incendios forestales.
Pocas semanas después de que las llamas arrasaran 9.568 hectáreas en la Vall d'Uixó y la Serra d'Espadà, el fuego vuelve así a poner en alerta a los servicios de emergencia. Por ahora, la prioridad está en contener rápidamente los tres puntos y, especialmente, impedir que la reproducción detectada en Tales vuelva a encontrar terreno por el que propagarse.