El Mercat de la Taronja de Castellón cierra una campaña exitosa con más de 13.000 kilos de cítricos vendidos

La iniciativa municipal, que ha operado durante 25 domingos desde octubre, ha consolidado el apoyo al producto de proximidad y ha reforzado la conexión entre agricultores y consumidores locales.

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MERCAT 1
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El Mercat de la Taronja de Castellón ha culminado una temporada más, reafirmando su posición como un pilar fundamental para la promoción del producto de proximidad y el respaldo a los agricultores locales. Esta consolidada iniciativa, que ha acercado directamente la fruta del campo a la mesa de los ciudadanos, ha afrontado sus últimas jornadas tras haber iniciado su actividad el pasado 19 de octubre.

El concejal de Agricultura, Gonzalo Romero, ha realizado una visita este domingo a las distintas ubicaciones del mercado, mostrando el firme apoyo del Ayuntamiento a esta propuesta. Durante su recorrido por las plazas de Fadrell, María Agustina y Pintures de la Gasulla, donde se celebra este encuentro dominical de 9:00 a 14:00 horas, el edil ha conversado con los productores, quienes han ofrecido directamente a los consumidores uno de los productos más emblemáticos y representativos de la tierra castellonense.

Balance de una campaña exitosa y el valor del producto local

Desde su puesta en marcha, el Mercat de la Taronja ha permanecido activo durante 25 domingos consecutivos, logrando una impresionante cifra de ventas que asciende a 13.200 kilos de naranjas. Esta cantidad se traduce en una media de 528 kilos comercializados cada domingo, con la participación constante de aproximadamente 16 vendedores. Estos datos no solo reflejan la excelente acogida de la iniciativa por parte de los vecinos y consumidores, sino también la vitalidad del sector agrícola local.

Gonzalo Romero ha subrayado la trascendencia de este mercado, afirmando que “el Mercat de la Taronja es mucho más que un punto de venta, es una muestra viva del valor que tiene nuestro campo, del esfuerzo de nuestros agricultores y de la calidad de un producto que forma parte de la identidad de Castellón”. El concejal ha enfatizado el compromiso del consistorio con el sector primario, destacando que “desde el Ayuntamiento queremos estar al lado del sector agrícola, apoyando iniciativas que dan visibilidad al producto local, favorecen el consumo de proximidad y ayudan a mantener viva una actividad esencial para nuestra economía y nuestro paisaje”.

El compromiso municipal con el sector primario

El Mercat de la Taronja se ha establecido como una cita ineludible en la agenda dominical de Castellón, brindando a familias y ciudadanos la oportunidad de adquirir fruta fresca, recién recolectada, directamente de las manos de quienes la cultivan. Esta propuesta integra de manera efectiva la promoción de una alimentación saludable, el fomento del comercio de proximidad y el respaldo directo al sector primario, todo ello en un entorno accesible y cercano para la comunidad.

El concejal ha puesto en valor la capacidad de este mercado para “permite dar protagonismo a nuestros productores y reconocer el trabajo que hay detrás de cada cosecha”. Asimismo, ha resaltado la importancia de la elección del consumidor, señalando que “consumir naranja local es también apostar por nuestra agricultura, por nuestras familias agricultoras y por un modelo más sostenible y arraigado al territorio”.

La naranja: un pilar de la identidad castellonense

El apoyo al campo y a los productores locales se mantiene como una prioridad estratégica para el Ayuntamiento de Castellón. Romero ha defendido la necesidad de continuar impulsando medidas e iniciativas que fortalezcan el sector agrícola y visibilicen su relevancia dentro del entramado económico y social de la ciudad.

“La naranja no es solo un producto de calidad, es cultura, tradición y una parte muy importante de la historia de Castellón”, ha afirmado el edil. Ha añadido que “tenemos la responsabilidad de apoyar a nuestros agricultores y de seguir promoviendo espacios como este mercado, que acercan el campo a la ciudad y ponen en valor lo que es nuestro”. Más allá de su impacto económico, el mercado también desempeña un papel crucial en la educación de las nuevas generaciones, acercándolas al valor intrínseco del producto de proximidad, al origen de los alimentos y a la imperiosa necesidad de preservar una actividad profundamente ligada a la identidad mediterránea de Castellón.