El problema del acceso a la vivienda ha llevado a muchas personas, especialmente a los jóvenes, a buscar alternativas fuera de las grandes ciudades. Los elevados precios de los alquileres y las dificultades para acceder a una primera vivienda han convertido los pequeños municipios en una opción atractiva para quienes buscan precios más asequibles y una mayor tranquilidad.
En el interior de Castellón, el Ayuntamiento de Barracas ha impulsado una promoción de viviendas de nueva construcción con alquileres desde 220 euros al mes para favorecer la llegada de nuevos vecinos y contribuir a fijar población.
Situado en la comarca del Alto Palancia, junto al límite provincial con Teruel, Barracas cuenta con menos de 200 habitantes. Se encuentra a unos 85 kilómetros de Castellón de la Plana y a aproximadamente 60 kilómetros de Sagunto, un núcleo industrial que alberga proyectos como la gigafactoría vinculada a Volkswagen. Esta ubicación convierte al municipio en una posible alternativa para quienes trabajan en el entorno y prefieren vivir lejos de las grandes ciudades.
Una promoción de tres viviendas con una inversión de 568.698 euros
La iniciativa más reciente del consistorio se centra en tres viviendas de nueva construcción situadas en la calle Valencia. Los alquileres anunciados son de 220 euros mensuales para una de ellas y de 285 euros al mes para cada una de las otras dos. Estas cantidades equivalen a 2.640 y 3.420 euros anuales, respectivamente, unos importes muy inferiores a los habituales en muchas ciudades.
La promoción ha contado con una inversión de 568.698 euros y ha recibido una subvención de hasta 315.000 euros a través del programa Recuperem Llars de la Generalitat Valenciana. Esta línea de ayudas busca recuperar y ampliar el parque de viviendas para responder a las necesidades residenciales de municipios que necesitan frenar la pérdida de población.
Requisitos y condiciones para acceder a las viviendas
El acceso a estos inmuebles estaba sujeto a determinadas condiciones. Entre ellas, figuraba trabajar en el propio municipio o en una localidad situada en un radio de 100 kilómetros, utilizar la vivienda como domicilio habitual y no superar unos ingresos familiares equivalentes a 3,5 veces el salario mínimo interprofesional (SMI). Las personas interesadas debían presentar su solicitud dentro del plazo establecido en las bases municipales, que finalizó el 31 de julio de este año.
Más viviendas en camino
El Ayuntamiento también contempla una segunda fase para impulsar entre 10 y 15 viviendas protegidas en alquiler en una parcela municipal próxima al cementerio. El proyecto se desarrollaría mediante la colaboración entre la Generalitat y el sector privado, aunque su ejecución dependerá de los trámites y acuerdos necesarios. Por tanto, estos inmuebles todavía no deben considerarse parte de la oferta disponible.
La experiencia de Barracas refleja cómo los pueblos del interior buscan aprovechar la crisis de acceso a la vivienda para atraer nuevos residentes y combatir el descenso demográfico. Ofrecer una vivienda nueva por un precio muy inferior al de los grandes núcleos urbanos puede convertirse en un importante reclamo. No obstante, el éxito de estas iniciativas también dependerá de la disponibilidad de empleo, los servicios y las oportunidades que permitan a los nuevos vecinos establecerse en el municipio a largo plazo.