Jano Soler (XarxaTec Activa): “El perfil tecnológico del futuro será alguien de comunicación, marketing o finanzas que además domine la IA”

Jano Soler defiende que las empresas ya buscan profesionales capaces de combinar su especialidad con herramientas tecnológicas e inteligencia artificial

Guardar

Jano Soler, coordinador del programa Xarxatec Activa
Jano Soler, coordinador del programa Xarxatec Activa

XarxaTec Activa 2026 ha arrancado con cifras récord y una idea clara: el futuro del empleo tecnológico ya no pasa solo por saber programar, sino por entender cómo aplicar la inteligencia artificial a cualquier profesión. Con casi 200 inscripciones, el programa impulsado por XarxaTec y respaldado por la Diputación de Castellón refuerza este año su apuesta por perfiles híbridos capaces de combinar conocimientos técnicos con áreas como comunicación, marketing, ventas, diseño o administración.

En esta entrevista con Castelló Extra, Jano Soler, coordinador del programa y formador de la parte técnica, analiza cómo la IA está cambiando las necesidades de las empresas, por qué creen que el “perfil mixto” será el más demandado en los próximos años y cómo XarxaTec Activa ha adaptado su formación para responder a un mercado laboral que evoluciona “mucho más rápido” que la educación reglada.

Soler también explica los nuevos módulos centrados en automatización, análisis de datos y dashboards, defiende una formación “práctica y conectada con la realidad empresarial” y lanza una reflexión sobre el reto que afrontan universidades y FP para mantenerse al día en plena revolución tecnológica.

Formación de Xarxatec Activa
Formación de Xarxatec Activa

XarxaTec Activa vuelve este año con una cifra muy potente de solicitudes. ¿Qué crees que está pasando en Castellón para que cada vez haya más interés por este tipo de formación?

La verdad es que nosotros mismos nos lo preguntamos. Justamente hace poco hablábamos de esto dentro de la empresa y nos sorprendía bastante porque veníamos de unos años bastante estables, alrededor de las cien solicitudes. El año pasado incluso hubo alguna menos y este año hemos llegado a 195 inscripciones.

Creemos que el programa ahora mismo está muy alineado con lo que las empresas empiezan a necesitar. Hemos intentado modernizar mucho el enfoque y adaptarlo al contexto actual, especialmente con todo lo relacionado con la inteligencia artificial.

Durante los primeros años el objetivo era enseñar programación desde cero para que una persona pudiera acabar desarrollando una aplicación web básica y tuviera una base sobre la que crecer profesionalmente. Pero creemos que ese perfil de desarrollador “puro” está cambiando muchísimo.

¿Y ese cambio viene directamente provocado por la IA?

Claro. Todo lo relacionado con agentes e inteligencia artificial está transformando la forma de trabajar. No me atrevo a decir exactamente hacia dónde irá el mercado porque todo cambia muy rápido, pero sí creemos que el perfil que más sentido va a tener es uno híbrido.

Por ejemplo, alguien que venga de comunicación, marketing, ventas o finanzas y que además sepa utilizar herramientas de IA, automatizar tareas o incluso crear pequeñas soluciones tecnológicas para su propio trabajo.

La idea es que puedas quitarte de encima procesos repetitivos y centrarte en aquello que realmente aporta valor dentro de tu profesión. Y que además no dependas siempre de terceros para hacerlo.

O sea, que ya no habláis solo de formar programadores.

No, para nada. De hecho, eso es algo que intentamos dejar muy claro. Nosotros partimos desde cero y lo que buscamos es que cualquier persona pueda complementar su perfil profesional con capacidades tecnológicas.

Creemos mucho en ese perfil mixto. Un periodista que entiende automatización, un comercial que sabe de tecnología o una persona de administración que puede trabajar con datos y procesos automatizados tiene muchísimo valor.

Hablas de automatización, datos, dashboards, IA… y también de emprendimiento. ¿Cómo conseguís que todo eso tenga coherencia dentro del programa y no quede como piezas separadas?

Porque todo está conectado. La base sigue siendo aprender a crear software web y entender cómo funcionan las herramientas digitales, pero a partir de ahí intentamos llevarlo a aplicaciones reales.

Por ejemplo, la automatización tiene muchísimo sentido cuando una persona ya está trabajando y detecta tareas repetitivas en su día a día. Lo que hacemos es enseñar cómo apoyarse en tecnología e IA para optimizar esos procesos.

Y luego está toda la parte de datos. Cada vez las empresas generan más información y creemos que cualquier perfil profesional va a necesitar saber tratarla correctamente.

Inteligencia artificial en la contabilidad. Imagen de Scott Graham en Unsplash
Inteligencia artificial en la contabilidad. Imagen de Scott Graham en Unsplash


 

Este año además habéis incorporado nuevos módulos relacionados con análisis de datos y visualización.

Sí. Vamos a trabajar bastante todo lo relacionado con dashboards, métricas y KPIs. Queremos enseñar cómo convertir información en algo útil para la toma de decisiones.

Y no solo eso. También vamos a trabajar una pequeña parte de storytelling, porque muchas veces no basta con tener los datos: hay que saber presentarlos y construir una narrativa que haga que esa información tenga impacto.

Todo eso creemos que tiene muchísimo valor dentro de cualquier empresa tecnológica y también fuera del sector tecnológico.

Y en la parte de emprendimiento, ¿qué papel juega dentro de la formación?

Para nosotros tiene mucho sentido porque también creemos que una manera de generar riqueza en la provincia es ayudar a crear nuevas empresas.

La parte de emprendimiento este año la imparte José Borb, uno de los fundadores de XarxaTec y una persona con muchísima experiencia creando empresas tecnológicas. Creemos que puede aportar una visión muy práctica y muy realista a los alumnos que tengan ideas o quieran desarrollar proyectos propios.

Después de varias ediciones, ¿hay perfiles concretos que os hayan sorprendido especialmente por cómo han conectado con el mercado laboral?

Sí, totalmente. Por ejemplo, perfiles que venían del diseño o la ilustración han funcionado muy bien. Mucha gente ha acabado trabajando en frontend, marketing digital o incluso QA y análisis de calidad.

También veo mucho potencial en perfiles comerciales. En una empresa tecnológica, que la persona que vende el producto entienda realmente la tecnología tiene muchísimo valor porque mejora muchísimo la comunicación con el cliente.

Y ahora mismo creo que todo lo relacionado con administración y finanzas tiene una oportunidad enorme. Son sectores donde hay muchísimas tareas automatizables y donde saber trabajar con datos va a marcar mucha diferencia.

Una de las cuestiones importantes es la conexión con las empresas. Aunque no haya prácticas como tal, sí mantenéis ese contacto durante el curso.

Sí. Las prácticas las hemos valorado muchas veces, pero siempre llegábamos a la misma conclusión: las que podíamos ofrecer eran demasiado cortas para aportar un valor real.

Al final, en pocas horas es complicado tanto para el alumno como para la empresa entender realmente cómo sería trabajar juntos. Preferimos dedicar ese tiempo a formación.

Lo que sí hacemos es mantener mucho contacto con las empresas de la asociación. Hay visitas, presentación de proyectos reales, hackathones internos y además una bolsa de trabajo para los alumnos que terminan el programa con éxito.

Y además todo el profesorado está conectado directamente con empresas tecnológicas.

Claro. Eso también es importante. Todos los profesores trabajamos o colaboramos con empresas de XarxaTec, así que estamos muy pegados a la realidad del mercado. Eso nos permite detectar rápido qué perfiles se están demandando y adaptar el contenido cuando vemos nuevas necesidades.

Precisamente hablas mucho de adaptación y de velocidad de cambio. ¿Crees que la formación tradicional está teniendo dificultades para seguir ese ritmo?

Yo creo que sí, y es normal porque la educación reglada tiene muchos condicionantes burocráticos.

Antes los cambios tecnológicos eran más graduales. Un plan universitario podía actualizarse cada muchos años y tenía sentido porque las bases seguían siendo similares. Pero ahora mismo los cambios son muchísimo más rápidos.

La forma de trabajar con IA ha cambiado radicalmente en apenas seis meses. Los ciclos de cambio son muy cortos y eso obliga a reaccionar mucho más rápido.

 

Xarxatec Activa
Xarxatec Activa

¿Y ahí programas como XarxaTec Activa tienen más margen de maniobra?

Claro, porque nosotros podemos detectar una necesidad concreta e incorporarla prácticamente sobre la marcha. Evidentemente no tenemos la estructura ni los recursos de la formación reglada, pero sí tenemos una flexibilidad mucho mayor. Y eso ahora mismo es muy importante.

De hecho, creo que uno de los grandes retos que tienen universidades y FP es precisamente cómo adaptarse a esta velocidad de cambio sin perder calidad formativa.

Y ya para terminar, para alguien de Castellón que siente que el mundo tecnológico le queda lejos o piensa que “esto no es para mí”, ¿qué le dirías?

Le diría precisamente que ahora es el momento de acercarse a todo esto. Porque la IA no va a afectar solo a los perfiles tecnológicos, sino prácticamente a cualquier profesión.

Estamos ante una tecnología muy disruptiva, comparable a lo que supuso en su momento la revolución de internet. Y cuanto antes entiendas cómo funciona y cómo puede ayudarte en tu trabajo, más preparado vas a estar.

Además, creo que hay un riesgo claro: las empresas ya están empezando a necesitar estos perfiles y la formación tradicional todavía está intentando adaptarse. Ahí es donde programas como el nuestro pueden complementar y ayudar mucho.

Nosotros no queremos sustituir a la formación reglada, ni mucho menos. Pero sí ofrecer una alternativa flexible y muy conectada con las necesidades reales del mercado.

Y sinceramente, después de seis ediciones y viendo que seguimos creciendo, creo que tanto nosotros como la Diputación vemos claro que este tipo de formación tiene sentido y va a seguir siendo necesaria.

Destacados